Se radicaliza debate sobre importación de células madres
El anuncio hoy de un nuevo logro en la investigación con células adultas ha radicalizado en Alemania el debate sobre la importación de células madres embrionarias, extremo que enfrenta a científicos e iglesias y sobre el que se pronunciará el miércoles el Parlamento, que también está dividido.
BERLIN.--- El anuncio hoy de un nuevo logro en la investigación con células adultas ha radicalizado en Alemania el debate sobre la importación de células madres embrionarias, extremo que enfrenta a científicos e iglesias y sobre el que se pronunciará el miércoles el Parlamento, que también está dividido.Científicos de la Clínica Universitaria de Essen han logrado aislar células madres procedentes del tejido óseo y transformarlas mediante cultivos en neuronas, según informó hoy el profesor Andreas Hufbagel, jefe del equipo investigador.Hufbagel dijo que se trata de un logro "importante" que permite abrir las puertas a la obtención de nuevas líneas celulares para el tratamiento de algunas enfermedades humanas.El anuncio del equipo de Essen -que trabajó con células adultas, algo legal en Alemania- se produce dos días antes de que el Bundestag (Parlamento) se pronuncie sobre la importación de células madres embrionarias, una opción no regulada en Alemania y que ha suscitado una gran polémica.A diferencia de las células madres adultas, que pueden extraerse de distintos tejidos del ser humano, las embrionarias, como su nombre indica, se obtienen de embriones humanos, proceso más complejo y controvertido, pero más prometedor para la medicina.Más versátiles que las adultas, las células embrionarias tienen, según los científicos, la facultad de transformarse, si son cultivadas, en cualquiera de los más de 200 tejidos del cuerpo humano, lo que abre posibilidades muy esperanzadoras, especialmente en el tratamiento y eventual curación del Parkinson y el Alzheimer. Desde de que el científico James Thomson, de la Universidad norteamericana de Wisconsin, descubrió en 1998 cómo extraer cultivos celulares de embriones sobrantes de los tratamiento de fecundación "in vitro", se calcula que en el mundo hay ya 72 líneas de células madres embrionarias.De ese total, 25 están en Estados Unidos, 25 en Suecia, diez en India, seis en Australia y cuatro en Israel.La Comunidad Científica Alemana (DFG) volvió a cerrar hoy filas en favor de la importación de esas líneas y, aunque alabó el trabajo de Essen, reiteró que "los avances con células madres adultas no cuestionan la necesidad de investigar con las embrionarias".El virólogo Ulrich Martin, miembro de la DFG fue más allá del comunicado oficial y adelantó en declaraciones en Hannover que en el supuesto de que el Bundestag vote mayoritariamente en contra de la importación, llevará a cabo sus investigaciones en Israel.Martin es uno de los científicos germanos que han solicitado, a través de la DFG, permiso para importar células madres embrionarias, concretamente de Israel, demanda que el consejo científico estudiará el jueves, un día después de la votación parlamentaria.Para los científicos alemanes la importación de células madres embrionarias es la única posibilidad que tienen de subirse a este tren de la investigación, ya que la ley de protección de embriones sancionada en 1992 les impide investigar con embriones humanos y, por tanto, obtener en suelo alemán sus propias líneas.El llamamiento de los científicos a la clase política está firmado, entre otros, por el presidente de la Sociedad Max Planck, Hubert Markl; el del Consejo de Investigación Científica, Karl Max Einhaepl, y el presidente de la DFG, Ernst-Ludwig Winnacker.Este último forma parte del grupo de once científicos que presta asesoría al comisario europeo para Investigación, el socialista belga y físico de formación, Philippe Busquin.El comunicado de los científicos volvió a cruzarse hoy con otro de la Iglesia, en este caso de la Evangélica, que pide al Bundestag un "no rotundo" a la importación de células madres embrionarias porque "esas líneas celulares son fruto del homicidio de embriones".El debate del miércoles en el Bundestag, al que asistirá el canciller alemán, Gerhard Schroeder, tiene un desenlace incierto, pues en todos los grupos parlamentarios, incluso en los que forman la coalición de gobierno, hay división de opiniones.La titular de Justicia, la socialdemócrata Herta Daeubler-Gmelin, ha anunciado que votará por "razones éticas" en contra de la importación y con ella medio centenar de diputados de su partido, una treintena de verdes y un número indeterminado pero considerable de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y de su ala bávara, la CSU.Para ese grupo, dar los embriones extranjeros un trato distinto a los nacionales constituiría una aberración jurídica.Los partidarios de la importación, aunque siempre bajo estricta vigilancia, añadieron a sus tesis favorables al avance de la ciencia la advertencia de que una prohibición por parte de Alemania de esas líneas celulares embrionarias podría violar el derecho comunitario.




