Proteínas que desencadenan cáncer podrían inhibir Parkinson
Una familia de proteínas que parecen favorecer el desarrollo de los tumores podría resultar clave para curar enfermedades neurodegenerativas como las de Parkinson, Alzheimer, Charcot u otras.
GINEBRA.---- Una familia de proteínas que parecen favorecer el desarrollo de los tumores podría resultar clave para curar enfermedades neurodegenerativas como las de Parkinson, Alzheimer, Charcot u otras.Así lo ha descubierto un equipo de científicos de la Universidad de Ginebra en colaboración con colegas canadienses, que publican los resultados todavía provisionales de sus investigaciones en el número de febrero de la revista especializada "Nature Cell Biology", del que se hace hoy eco el diario suizo "Le Temps".Sus trabajos pueden servir de base para intentar desarrollar moléculas capaces de proteger las células nerviosas no sólo en las enfermedades neurodegenerativas sino también las resultantes de traumatismos de tipo cerebral o medular, señalan los expertos.El equipo ginebrino, dirigido por Ann Kato, de la división de investigaciones neuromusculares y del Departamento de farmacología, se ha interesado especialmente por la esclerosis lateral amiotrófica.Conocida también como la enfermedad de Charcot, provoca una parálisis progresiva debida a la muerte de las neuronas motrices situadas en la corteza cerebral y la médula espinal.El problema de esa enfermedad es que los primeros síntomas son anodinos, aunque se repiten, y para cuando la detectan los especialistas suele estar ya en una fase muy avanzada hasta el punto de que más de la mitad de las neuronas motrices están ya muertas.A partir de ahí, la evolución de la enfermedad es muy rápida: los síntomas empeoran, los músculos que no funcionan se atrofian y finalmente se produce una parálisis mortal, según explica Kato.Investigando la enfermedad, los científicos de la Universidad de Ginebra tuvieron la idea de fijarse en una familia de proteínas, las IAT (en inglés "Inhibitors of Apoptosis Protein"), que hasta ese momento interesaban sobre todo a los investigadores del cáncer.En efecto, se sospecha que esas proteínas favorecen el crecimiento tumoral impidiendo suicidarse a las células cuando normalmente deberían hacerlo.Esa propiedad, preocupante para el oncólogo, resulta, por el contrario, muy interesante para el neurólogo.El equipo de la Universidad de Ginebra introdujo en efecto las proteínas IAP en neuronas de ratas previamente seccionadas, que debían normalmente haber entrado en un proceso de degeneración, pero a las que se impidió morir, según explica Kato.Ese descubrimiento va a servir de fértil hipótesis de trabajo para muchos equipos que investigan las enfermedades neurodegenerativas, aunque no se cree posible desarrollar rápidamente un remedio médico.En efecto, se presentan varios problemas, empezando por la administración de las proteínas, que no se pueden, por ejemplo, meter en cápsulas porque una vez tragadas por el paciente serían con toda probabilidad digeridas y perderían su utilidad.Tampoco parece viable inyectarlas en la circulación sanguínea porque, debido a su tamaño, no entrarían en el cerebro, protegido como está por una barrera hematocefálica.En el caso de la rata de laboratorio, los investigadores ginebrinos utilizaron un vector vírico para transportar las proteínas, técnica que no puede aplicarse sin más al hombre sin numerosos experimentos previos.Un problema muy importante es que es preciso cuidar de que esas proteínas lleguen con precisión a las neuronas en cuestión y no a otras células porque podrían en este último caso provocar tumores cancerosos.De ahí que, según reconoce Ann Kato, haya que manipular esas proteínas con enorme prudencia y que sean precisos todavía muchos años de investigaciones antes de que pueda pensarse en probarlas directamente en pacientes humanos.Por otro lado, esas proteínas no son capaces de degenerar las neuronas muertas, por lo que, según el equipo suizo, lo ideal sería dar con un test capaz de detectar la enfermedad en cuanto se presenten los primeros síntomas.Para regenerar las neuronas habría que utilizar otras técnicas como las células-cepa, células que pueden cultivarse y que si se las dota del factor de crecimiento apropiado pueden transformarse en células especializadas como las neuronas.




