El segundo proyecto de Gaspart se queda sin adeptos
A estas alturas de temporada pocos son los que creen en el segundo proyecto de Joan Gaspart, y lo más preocupante es que ni el propio Carles Rexach, el técnico elegido para liderarlo, parece tenerlas todas consigo, como quedó demostrado al poner su cargo a disposición del presidente.
BARCELONA.--- A estas alturas de temporada pocos son los que creen en el segundo proyecto de Joan Gaspart, y lo más preocupante es que ni el propio Carles Rexach, el técnico elegido para liderarlo, parece tenerlas todas consigo, como quedó demostrado al poner su cargo a disposición del presidente.La situación se hace cada vez más asfixiante para el Barcelona y sólo los errores de terceros permiten a los azulgranas alimentar su futuro con un hilillo de esperanza. Los acontecimientos devoran a la institución y desde el equipo directivo no se encuentran soluciones.No son sólo las derrotas sufridas en Vallecas o frente a Osasuna, es el deterioro de la imagen del Barcelona, tal y como quedó patente con las informaciones sobre presuntas juergas sexuales que aparecieron.La salida no acaba de verse y el propio Gaspart admite que sufre "una depresión deportiva", a causa de los disgustos y las penas que le causa su equipo.Gaspart piensa en cómo variar el rumbo y las opciones son innumerables, pero por el momento no se ha tomado ninguna decisión trascendente.La más habitual, destituir al técnico, no se producirá. En otras ocasiones se había tapado el problema con una gran contratación, pero eso parece que tampoco ocurrirá. El mercado invernal supone grandes inversiones y el Barcelona no está en una buena disposición económica. Además, el plazo concluye dentro de tres días y sería complicado.Se ha llegado a hablar de que Juan Ramón Riquelme podría ser el revulsivo o desde Italia se rumorea que Gaizka Mendieta volvería al fútbol español a cambio de que el Lazio recibiera un buen puñado de euros, además del pase de Fabio Rochemback.Todo son incógnitas y el Barcelona sólo le queda en la recámara la Liga de Campeones. Por eso, como mucho, la agonía se puede prolongar unas tres semanas más, porque el 18 de febrero el Barcelona juega contra el Roma en el Camp Nou y una semana después viaja a la capital italiana en un doble enfrentamiento que determinará la suerte del Barcelona de Rexach.Además todo ha ocurrido justo cuando los azulgrana se las prometían felices, con un calendario que parecía hecho a la medida de la remontada. En realidad, la cosa empezó bien para el Barcelona con convincentes victorias ante el Zaragoza y Sevilla, pero después todo se les ha venido abajo con inesperadas derrotas ante el Rayo Vallecano y Osasuna.Con esos seis puntos, el Barcelona estaría a un punto de la cabeza de la clasificación y eso es lo que más molesta a los aficionados, que ven cómo como sus jugadores dejan escapar una oportunidad tras otra y poco a poco se les escapa el futuro de las manos.La situación no es nueva. El año pasado, Carles Rexach tuvo que sustituir a Lorenzo Serra Ferrer y al final el equipo salvó la cara en el último suspiro y con una salvadora 'chilena' de Rivaldo, un gol que no les dio título alguno, sólo les permitió clasificarse para la fase previa de la Liga de Campeones.Como se empezó a dudar de Serra Ferrer el año pasado, ahora también se sospecha de si Rexach será capaz de enderezar la situación. Desde algunos sectores se tiene la idea de que Gaspart debió apostar fuerte por un entrenador con mayor empaque, pero al final no se decidió ni por Héctor Cúper ni tampoco por Fabio Capello.




