Argentina insta a Japón a no cazar ballenas para investigación
El Gobierno argentino reiteró hoy su oposición a la caza de ballenas en aguas antárticas y solicitó al Ejecutivo de Japón que se abstenga de emitir más permisos para la captura y matanza de cetáceos con fines científicos.
BUENOS AIRES.---El Gobierno argentino reiteró hoy su oposición a la caza de ballenas en aguas antárticas y solicitó al Ejecutivo de Japón que se abstenga de emitir más permisos para la captura y matanza de cetáceos con fines científicos.El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado sobre la presencia en el llamado "santuario" austral de barcos japoneses dedicados a la caza de ballenas en virtud de los permisos emitidos por el Gobierno de Tokio para la captura de 440 ejemplares en esta temporada con fines científicos."El Gobierno argentino no considera que la caza de ballenas por parte de Japón en tan elevado número responda a necesidades críticas de investigación", señala el comunicado.La Cancillería recordó que el Gobierno de Argentina defiende la conservación de las ballenas tanto en el plano interno como en los foros internacionales.En julio del año pasado, la Comisión Ballenera Internacional (CBI) aprobó una resolución, con el voto de Argentina, que insta a Japón a "abstenerse de emitir más permisos" que impliquen muerte de ballenas en el "santuario" creado en aguas antárticas en 1994 hasta que se determine el impacto que esas actividades tienen sobre la población de ballenas "minke".El Gobierno reiteró hoy ese llamamiento y le pidió además al Gobierno de Japón que realice actividades de investigación "por medios que preserven la vida de las ballenas".La Convención para la Regulación de la Caza de Ballenas reconoce el derecho de los miembros de la CBI a conceder cada año autorizaciones para capturar animales con fines científicos.La semana pasada, la sección argentina de Greenpeace denunció que el Gobierno japonés gastó el año pasado más de 24 millones de dólares en "comprar votos de países" para acabar con la prohibición de cazar ballenas que rige desde 1987.Según la organización ecologista, desde 1987 hasta ahora, Japón lleva gastados más de 320 millones de dólares en ayudas económicas a países miembros de la CBI, con el fin de asegurarse que votarán acorde con los deseos nipones cuando se plantee el asunto.Esta política ha hecho que Japón sólo necesite ahora "tres o cuatro votos más para conseguir la mayoría" en ese organismo internacional, que tiene previsto reunirse dentro de cuatro meses en la ciudad japonesa de Shimonoseki, dijo Greenpeace.




