Marihuana legal para enfermos crónicos y terminales en Canadá
Todo está listo para que centenares de enfermos crónicos y terminales tengan acceso a la primera partida de una nueva droga producida y comercializada por el Ministerio de Sanidad canadiense, marihuana.
TORONTO.---- Todo está listo para que centenares de enfermos crónicos y terminales tengan acceso a la primera partida de una nueva droga producida y comercializada por el Ministerio de Sanidad canadiense, marihuana.La primera cosecha de la marihuana ha sido recolectada de la plantación que la empresa Prairie Plant Systems tiene instalada en una mina subterránea de Manitoba y los funcionarios de Sanidad han probado la droga para asegurarse que su contenido de THC es sólo del 5 por ciento.THC, tetrahydrocannabinol, es el componente químico que proporciona a la marihuana su poder alucinógeno.Ahora, las autoridades sanitarias tienen que decidir quizás uno de los aspectos más delicados del plan -puesto en marcha hace meses por el ministro de Sanidad, Allan Rock, en contra de la opinión de los partidos conservadores del país- y decidir cómo se va a suministrar la droga.De momento, hay varias opciones, desde proporcionar la marihuana en cigarrillos hasta hacerlo en "bruto" para que cada una de las 680 personas que han sido autorizadas a consumir cannabis líen sus propios cigarrillos.Ottawa también tiene que decidir si la marihuana estará disponible en las farmacias del país o si será entregada a los enfermos por mensajero o si los clientes tendrán que desplazarse hasta las oficinas del Ministerio de Sanidad para hacerse con la droga.Y por último, los funcionarios de Rock tendrán que decidir cuál es el precio de la "maría".De momento, el contrato con Prairie Plant Systems le cuesta al Ministerio de Sanidad canadiense poco más de 725.000 dólares al año para suministrar durante un lustro 1.900 kilogramos de marihuana, cantidad más que suficiente para 1 millón de dosis.Sea cual sea el precio, lo que está claro es que en pocos días, las primeras partidas de marihuana con el sello de calidad del Ministerio de Sanidad canadiense estarán en las calles del país.En julio del pasado año, el Tribunal Supremo de Ontario dictó una sentencia en la que se reclamaban clarificaciones a Ottawa sobre quién y en qué circunstancias las personas enfermas podían hacer uso médico de la marihuana.La sentencia, similar a otra emitida en Alberta, obligó al Ministerio de Sanidad a ampliar la autorización concedida a un restringido grupo de personas y que les permitía consumir marihuana.La norma no legalizaba el cultivo o la compra de marihuana a las personas autorizadas a consumirla, lo que motivó las protestas de los defensores del uso del cannabis para fines terapéuticos.Pero los actuales planes del Ministerio de Sanidad también están siendo criticados por numerosos grupos.Los "clubes de marihuana" cuestionan el límite de THC impuesto al cannabis gubernamental, argumentando que un 5 por ciento no es suficiente para producir el alivio que necesitan personas con enfermedades como epilepsia, artritis o en estado terminal.Para estos clubes, que no son legales pero desde hace tiempo han proporcionado marihuana a enfermos, el cannabis del Ministerio de Sanidad debería tener entre el 15 y el 20 por ciento de THC para que sea efectivo.Por su parte, la Asociación Médica Canadiense así como algunas provincias del país han expresado sus objeciones a la normativa por temor a que los doctores sufran una avalancha de peticiones de consumo y que muchas de esas peticiones no estén relacionadas con necesidades médicas.La Asociación Médica Canadiense también recordó cuando se anunciaron las nuevas normas que el uso medicinal de marihuana necesita de estudios adicionales para tener pruebas concluyentes sobre sus efectos benefactores.Según las normas que legalizan la "maría", basta con que dos facultativos coincidan en recetar marihuana para que un paciente pueda comprar y consumir legalmente cannabis.




