Comienza la cuenta atrás para el puente del estrecho de Messina
El Gobierno italiano ha dado el primer paso administrativo que pone en marcha la cuenta atrás para la ejecución de uno los grandes sueños de la ingeniería internacional: la unión mediante un puente del continente con la isla de Sicilia.
ROMA.--- El Gobierno italiano ha dado el primer paso administrativo que pone en marcha la cuenta atrás para la ejecución de uno los grandes sueños de la ingeniería internacional: la unión mediante un puente del continente con la isla de Sicilia.Después de treinta años de leyes, planes y controversias, el puente sobre el estrecho de Messina deja atrás las especulaciones para convertirse en una realidad dentro de diez años, el plazo fijado para su ejecución.El anuncio ha sido recibido con dudas y preocupación por las asociaciones ecologistas y con una cierta dosis de incredulidad y desconfianza por una ciudadanía que ha oído demasiadas palabras sobre este faraónico proyecto que luego se ha llevado el viento.Ya el emperador Augusto, los Normandos, Murat o Garibaldi tuvieron en su mente el quimérico empeño, que conoció propuestas tan fantásticas como un puente sumergido o premonitorias como un largo túnel subterráneo al estilo del actual bajo el Canal de la Mancha.Hasta las crónicas antiguas narran la consecución de la proeza: en el Siglo III a.C., tras la derrota de los cartagineses en las guerras púnicas, Gaio Cecilio Metello hizo construir una estructura con troncos para conducir triunfalmente hacia Roma a una manada de elefantes a través del estrecho.Leyendas aparte, el ministro de Infraestructuras, Pietro Lunardi, afirma que "ha llegado el momento" de hacer realidad esta conexión, de cuyos retrasos se llegó a acusar en el pasado a Cosa Nostra, la poderosa mafia siciliana.Sobre la mesa deberán ponerse nada menos que 5.500 millones de euros, de los que un 40 por ciento el Gobierno italiano pretende que sean aportaciones de la iniciativa privada.Los números del proyecto de ingeniería que dará lugar al puente de una sola arcada más largo del mundo son elocuentes: 3.360 metros de recorrido (5.070 con las rampas de acceso), 97.000 toneladas de peso, dos torres de 390 metros y un complejo entramado de cables de acero de 132 centímetros de diámetro.Con una altura sobre el nivel del mar de 64 metros y una anchura de 61, esta ingente infraestructura dará cabida a cuatro carriles de autopista por cada sentido de la marcha y a dos líneas ferroviarias.Vehículos, trenes y pasajeros que ahora hacen el recorrido entre la región meridional de Calabria (en la punta de la bota) y la isla de Sicilia, que cuenta con cerca de cinco millones de habitantes, en una línea de transbordadores.Según los cálculos efectuados en los planes de simulación, el puente sobre el estrecho de Messina tendrá una "capacidad" teórica de circulación de 4.500 vehículos a la hora por cada dirección y de unos 200 trenes al día.El conjunto se completa con la construcción de cerca de 30 kilómetros de conexiones viarias y 35 de líneas ferroviarias para unir el puente y sus accesos a las actuales redes de comunicación sicilianas.La cuenta atrás se ha iniciado con la "luz verde" que acaba de dar al proyecto el comité interministerial para la programación económica, en el contexto de un ambicioso plan de infraestructuras del Gobierno Berlusconi con una inversión aproximada de 120.000 millones de euros.Además del puente para unir Sicilia con el continente, entre estas obras figura el Plan Moisés de diques móviles para salvar a Venecia de las aguas, el desdoblamiento de túneles alpinos como el del Brennero o Frejus o importantes ejes viarios.




