Comienza polémica vacunación de personas expuestas al ánthrax
Al menos 38 personas que resultaron expuestas al ánthrax han sido vacunadas para prevenir la aparición de la enfermedad, en una polémica decisión debido a que no existen garantías sobre su plena eficacia.
Washington.---Al menos 38 personas que resultaron expuestas al ánthrax han sido vacunadas para prevenir la aparición de la enfermedad, en una polémica decisión debido a que no existen garantías sobre su plena eficacia.Las autoridades de salud no han recomendado la vacunación y consideran que cada persona debe tomar una decisión de acuerdo con sus propias opiniones. Numerosos trabajadores de correos han criticado la falta de directrices claras al respecto.La vacunación se ha ofrecido a varios miles de empleados del Congreso de EEUU, en el que millones de esporas se liberaron a partir de una carta enviada al senador Tom Daschle, y a los empleados de correos que procesaron la carta.Dada la gran cantidad de esporas liberadas y su resistencia, las autoridades de Salud no están seguras de que los 60 días de medicamentos aconsejados sean suficientes para prevenir la aparición de la enfermedad.El ánthrax, que ha causado la muerte de cinco personas en EEUU y ha afectado a otras 20 de modo directo, causa la enfermedad conocida como carbunco, que puede ser mortal.Jeffrey Koplan, director del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, CDC, indicó hoy que todos los que han recibido la vacuna lo han hecho de modo voluntario.Numerosos militares de EEUU, que recibieron esta vacuna contra el ánthrax han presentado numerosas quejas contra el Pentágono debido a la aparición de efectos secundarios tras la inoculación.En las oficinas del senador Tom Daschle y en las dependencias de correos de Brentwood en las que se procesó la carta hubo una altísima exposición a las bacterias y los médicos reconocen que no tienen suficientes datos sobre qué efecto puede tener en quienes se encontraban allí.Las esporas tienen, además, la capacidad de mantenerse activas durante años y años, lo que complica el problema de atajar la enfermedad.Hasta ahora, los tratamientos médicos ofrecidos incluían fármacos de la familia de la penicilina, así como el denominado "Cipro", de la familia de las fluoroquinolonas.




