Empieza el calvario de Guardiola tras el positivo contra-análisis
La confirmación del primer positivo de Pep Guardiola por nandrolona en el contraanálisis, y a la espera de lo que la próxima semana ocurra con el segundo, viene a dar un triste "pistoletazo de salida" al calvario que ahora vivirá eljugador español por demostrar su inocencia y poder jugar al fútbol.
ROMA.---- La confirmación del primer positivo de Pep Guardiola por nandrolona en el contraanálisis, y a la espera de lo que la próxima semana ocurra con el segundo, viene a dar un triste "pistoletazo de salida" al calvario que ahora vivirá eljugador español por demostrar su inocencia y poder jugar al fútbol.Ahora Guardiola, aún en la hipótesis de que el resultado del contraanálisis de su segundo positivo le resultase favorable, ya sabe que seguirá, como mínimo, dos o tres meses sin jugar, pues le espera un proceso largo y complicado por su ya primer "dopaje".Guardiola ha visto marcada su corta estancia en el fútbol italiano -tan sólo dos meses y medio- por sus dos positivos de "nandrolona", el primero (Piacenza-Brescia, del 21 de octubre) ahora confirmado por el contraanálisis y el segundo (Lazio-Brescia, del 4 de noviembre).Una pesadilla "nandrolona" -un esteroide anabolizante- que mancha su excelente carrera como futbolista y deportista y que, desde su primera suspensión cautelar, le impide jugar desde el 22 de noviembre y le podría apartar incluso del Mundial que fue, precisamente, el motivo principal que le llevó a aceptar la oferta del modesto Brescia.Guardiola, como ayer mismo indicó a EFE a la salida del contraanálisis, no parará hasta demostrar su inocencia: "Soy inocente y lo peor es la impotencia de tener que demostrar que ha existido un error. Si me tengo que ir a casa, me iré, pero no pararé hasta limpiar mi prestigio, que ha sido ensuciado".Será un camino cargado de espinas y que tiene una sola vía: la batalla legal. Una defensa en la que ahora también se ve implicado el Brescia, pues, según la nueva ley, la "responsabilidad objetiva" del club sólo empieza una vez sea confirmado el positivo en el contraanálisis, no antes.Ahora, el caso del positivo de Guardiola pasará a la fiscalía antidopaje del CONI (Comité Nacional Olímpico Italiano) que dirige el abogado Giacomo Aiello. Este abrirá diligencias, investigará el caso, y a buen seguro llamará a declarar al propio jugador y al médico del Brescia, Ernesto Alicicco.Después, el fiscal antidopaje decidirá si denunciar o no a Guardiola ante la Comisión de Disciplina. Si lo hace, propondrá una sanción, que, a tenor de los anteriores casos de positivo por "nandrolona", podría estar entre los cuatro y los veinticuatro meses de suspensión.La Comisión Disciplinaria, que seguramente convocaría a declarar a Guardiola y al doctor Alicicco, estudiará tanto el informe de la fiscalía como las alegaciones que presentarán los defensores del jugador. Será entonces cuando sea emitida una sentencia, la posible suspensión, la cual es recurrible ante la Comisión de Apelación.Pero todo este proceso legal es largo, precisará como mínimo un par de meses (además se ve afectado por las festividades navideñas). En tanto, Guardiola seguirá sin poder jugar por vía de su suspensión cautelar. Ello, pese a que la Comisión Disciplinaria le declarase luego inocente.Un tiempo que según se alargue viene a acortar sus esperanzas de estar en "Japón/Corea del Sur'2002", pues Guardiola tampoco podrá jugar en otro país o con la selección española mientras su proceso legal-deportivo se desarrolla. Eso sí, podrá seguir entrenándose con su club."Ahora mismo no pienso en si perderé o no la temporada. Diciembre ya lo he perdido, me lo han quitado. Está claro que quiero jugar lo más pronto posible y me gustaría estar en el mundial'2002, pero la prioridad es intentar demostrar mi inocencia", declaró ayer un Guardiola que, cueste lo que cueste, espera ganar en los despachos al igual que lo ha hecho hasta ahora sobre los terrenos de juego.Guardiola se enfrenta a su partido más difícil, pues de su enemigo sabe tan sólo su nombre: "nandrolona", pero no por donde le viene.




