Maradona recibió ovaciones y Pelé abucheos
Dos goles, chispazos de genialidad, ovaciones y lágrimas en la despedida de Diego Armando Maradona son destacados hoy por la prensa brasileña, como también los abucheos que casi 60.000 aficionados argentinos lanzaron a Pelé a su llegada al estadio bonaerense "La Bombonera".
RIO DE JANEIRO.---- Dos goles, chispazos de genialidad, ovaciones y lágrimas en la despedida de Diego Armando Maradona son destacados hoy por la prensa brasileña, como también los abucheos que casi 60.000 aficionados argentinos lanzaron a Pelé a su llegada al estadio bonaerense "La Bombonera"."En la despedida del mayor ídolo argentino, Pelé fue abucheado y el ex jugador del Boca Juniors salió de la cancha emocionado", titula el diario "Folha de Sao Paulo".El matutino "O Globo" traza un paralelismo entre el emotivo homenaje a Maradona y el sobrio tributado el mismo sábado al brasileño Raí en un partido entre el París Saint Germain y varias ex jugadores internacionales en la capital francesa."Cada uno mostró en sus partidos de despedida la vieja característica que tienen en común: habilidad, fino trato con el balón y visión de juego", subraya el diario carioca.Para "Jornal dos Sporst", decano de la prensa deportiva en Río de Janeiro, "Don Diego Armando Maradona mostró el talento de siempre".Añade que en el "crack" se quitó la camisa de la selección argentina para mostrar que vestía la del Boca Juniors, para alegría de la afición, que ya había tenido el placer de abuchear a Pelé".Además de registrar el sentido discurso del ex capitán de la selección argentina, el matutino "O Estado de Sao Paulo" dedica varias líneas al "único momento incómodo de la fiesta"."Cuando llegó al estadio (...) Pelé fue rechiflado por casi todo el estadio. La afición, especialmente la del Boca Juniors, cantaba para 'o Rei': "Brasileño, brasileño, qué triste se te ve; Maradona es mejor, es mejor que Pelé", relata el rotativo paulista.Para el diario "Lance!", el partido amistoso entre la selección argentina y un equipo de estrellas fue, en realidad, "un juego de compadres" en el que "nadie estaba ahí para dañar la fiesta de Maradona, que tuvo derecho a ciertas ayudas".El periódico alude a la falta de empeño del portero colombiano René Higuita en los dos penaltis que Maradona cambió por goles con sendos disparos telegrafiados.




