Régimen talibán descarta cambiar su política mientras sufre otro ataque
Los talibán han descartado modificar su política sobre el disidente saudí Osama Bin Laden a pesar de los ataques iniciados ayer contra el país por Estados Unidos y el Reino Unido y reanudados hoy, lunes.
ISLAMABAD.---- Los talibán han descartado modificar su política sobre el disidente saudí Osama Bin Laden a pesar de los ataques iniciados ayer contra el país por Estados Unidos y el Reino Unido y reanudados hoy, lunes.Afganistán soporta esta nueva andanada de ataques en medio del éxodo de miles de ciudadanos atemorizados que huyen hacia la frontera, especialmente la que comparte el país con Pakistán.Ni los ataques, ni la huida masiva de ciudadanos parecen, sin embargo, preocupar al régimen integrista de los talibán, que se niega a entregar al disidente saudí Osama Bin Laden al que reclama Estado Unidos por considerarle el cerebro de los recientes atentados de Nueva York y Washington.Millares de ciudadanos huyeron de Kabul en las últimas horas, aprovechando las primeras horas del día y el levantamiento del toque de queda impuesto por los talibán.Residentes de Kandahar, bastión de la milicia talibán y base de su líder supremo el "mulá" Mohamed Omar, también abandonaron la ciudad en dirección a la cercana frontera con Pakistán. Los recién llegados se suman a las decenas de miles de refugiados que se concentran en la frontera paquistaní desde que EEUU amenazara con atacar Afganistán por negarse a entregar a Bin Laden.Simultáneamente a los bombardeos con misiles de crucero y bombas guiadas de alta precisión contra Kabul, Kandahar y otras ciudades del país, EEUU lanzó ayer desde el aíre 37.000 raciones de alimentos destinados a los refugiados.Los ataques iniciados ayer y que tienen su continuidad hoy, lunes, amenazan con agravar la crisis de refugiados y la vida de millones de personas dentro de Afganistán que dependen de la ayuda internacional para sobrevivir.Un portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA) anunció que había ordenado el bloqueo de varios convoyes con alimentos después de que se iniciaran ayer los ataques estadounidenses. Mientras los ciudadanos huían de Kabul, el gabinete del régimen talibán celebró una reunión de emergencia para estudiar la crisis desatada por los ataques. En este encuentro, el gabinete descartó modificar su política sobre el multimillonario saudí Osama Bin Laden y decidió "luchar duro contra los ataques americanos y británicos", según declaró un portavoz de los talibán que citó la agencia privada de noticias "Afghan Islamic Press" con base en Pakistán.Durante la reunión, el gabinete discutió la estrategia militar para la guerra y decidió "luchar contra los americanos de la manera que luchamos contra los rusos", precisaron las fuentes en alusión a la ocupación de Afganistán por las tropas soviéticas entre 1979 y 1989.Los talibán calificaron de "actos terroristas" los ataques de ayer que, según fuentes de esta milicia, causaron entre 20 y 25 muertos en la capital afgana, que incluyen a mujeres y niños. La ofensiva aliada ha dado nuevos ánimos a la opositora Alianza del Norte, coalición de partidos que combaten a las fuerzas del Kabul y controlan el 10 por ciento del territorio afgano en diversas bolsas al norte del país.Abdullah Abdullah, ministro de Asuntos Exteriores de la Alianza del Norte, aseguró que la caída del régimen de Kabul es cuestión de días y que tropas de esta coalición renovaron hoy su ofensiva contra los talibán en la línea de combate que ambos bandos mantienen a 40 kilómetros al norte de la capital afgana.Portavoces de la alianza norteña aseguraron haber arrebatado a los talibán en los últimos días importantes áreas de territorio en diversas provincias norteñas.




