Cerca de 200 colombianos desaparecidos en atentados en Estados Unidos
Al menos 116 colombianos, que en su mayoría viajaron desde hace años a Estados Unidos huyendo de la violencia en su país o en busca de mejores oportunidades de vida, han sido reportados como desaparecidos en el ataque terrorista contra las derruidas torres gemelas del Word Trade Center de Nueva York.
BOGOTA.--- Al menos 116 colombianos, que en su mayoría viajaron desde hace años a Estados Unidos huyendo de la violencia en su país o en busca de mejores oportunidades de vida, han sido reportados como desaparecidos en el ataque terrorista contra las derruidas torres gemelas del Word Trade Center de Nueva York.La Cruz Roja Colombiana, que habilitó una línea especial para recibir reportes sobre desaparecidos nacionales en Nueva York, informó a la AFP que hasta la mañana del jueves se habían recibido un total de 116 denuncias en ese sentido, 80 de ellas provenientes de la ciudad de Medellín (430 km al noroeste de Bogotá), capital del departamento de Antioquia.Dos de las desapariciones fueron reportadas desde Bogotá, y el resto desde Cali (470 km al suroeste de Bogotá), en el departamento de Valle.Otros dos colombianos, sin nexos familiares pero con el mismo apellido Montoya, fueron dados por muertos ya que se encontraban como pasajeros en el avión de American Airlines que los terroristas hicieron estrellar contra una de las Torres.Desde hace quince años los colombianos comenzaron a emigrar masivamente a los Estados Unidos para huir de la violencia terrorista originada por el narcotráfico (finales de los 80) y, posteriormente, por el agravamiento del conflicto armado interno que enfrenta a las fuerzas del Estado con las guerrillas izquierdistas y los paramilitares de extrema derecha.Sumado a esto, la difícil situación económica del país, acrecentada por un alto índice de desempleo que llegó a ubicarse por encima del 20%, hizo que por lo menos 2 millones de colombianos emigraran a los Estados Unidos, la mayoría de ellos procedentes de Medellín, Cali y el centro del país, las ciudades más afectadas por el terrorismo y la crisis económica.Por ello, la mayor cantidad de reportes sobre desaparecidos en los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York, en donde se calcula viven legal o ilegalmente entre 500.000 y un millón de colombianos, provienen de Medellín y de Cali, según el informe de la Cruz Roja.Uno de los casos más dramáticos es el de Alberto Arizmendi, quien desde Medellín buscaba desesperadamente noticias de sus hijas Angela María y Nancy, trabajadoras en una oficina de abogados en un edificio cercano a las Torres y que a diario visitaban esas edificaciones con el fin de realizar diversas transacciones.Angela, de 39 años, es abogada, y Nancy se desempeña como secretaria en el despacho de abogados. Su padre sólo se ha podido comunicar con la tercera de sus hijas, Marta Cecilia, que trabaja en el Hospital Universitario de Nueva York y quien no ha podido buscar a sus hermanas debido a la emergencia de la ciudad.La familia de Milton Bustillo, por su parte, sólo abriga un 1% de esperanzas de encontrarlo vivo. "Estamos casi seguros de que no se salvó, pues él estaba en el piso 84 de la torre en la que se incrustó el primer avión", indicó su primo, el médico Víctor Ferrigno.Pero para otros, como los familiares de Alex Silvera, la vida renació después de la incertidumbre. Silvera llegó el lunes en la noche a Nueva York, procedente de Colombia. Aunque el martes debía reportarse a su empresa en el piso 43 de la torre norte, cansado por el viaje llamó a su jefa y ésta lo autorizó a tomarse un día más de descanso.Silvera dijo a periodistas que en ese mismo piso trabajaban al menos 20 colombianos más. Cuando oyeron el impacto del avión, bajaron a la carrera y todos alcanzaron a salvarse.Otra colombiana, Bibiana Vergel, se levantó tarde el martes y no alcanzó a llegar a su oficina en el piso 71 del World Trade Center por una afección en el oído. Eso le salvó la vida, narró.No ocurrió lo mismo con Wilder Gómez, quien trabajaba como mesero en el piso 103 de una de las torres y alcanzó a ser localizado en su teléfono celular por uno de sus hermanos."Estamos atrapados, no nos pueden rescatar y hay mucho humo", manifestó en repetidas ocasiones el colombiano, antes de que se cortara la comunicación.Otro colombiano, Omar Rivera, un ingeniero civil invidente de 40 años, que trabajaba en el piso 71 de la torre uno, se salvó gracias a la astucia de su perro Salty, un labrador que lo condujo en medio de la confusión y el caos por las escaleras durante una hora y diez minutos, hasta ganar la calle, según narró él mismo este jueves en Nueva York a la privada radio Caracol de Bogotá.




