Ataques en EEUU podrían dejar al menos 10 mil muertos
Tres aviones de pasajeros secuestrados embistieron el martes las torres gemelas de Nueva York y el Pentágono, en ataques sin precedentes contra dos de los principales símbolos del poder financiero y militar de Estados Unidos que dejaron miles de muertos.
NUEVA YORK.--- Tres aviones de pasajeros secuestrados embistieron el martes las torres gemelas de Nueva York y el Pentágono, en ataques sin precedentes contra dos de los principales símbolos del poder financiero y militar de Estados Unidos que dejaron miles de muertos.La Asociación Nacional de Bomberos estimó que las víctimas podrían alcanzar 10.000 personas en las dos torres del World Trade Center, donde trabajaban unas 40.000 personas.Las torres, que a diario eran visitadas por unas 150.000 personas, se desmoronaron después de que dos aeronaves -un Boeing 767 de American Airlines y un Boeing 767 de United Airlines- se estrellaron contra las estructuras de 110 pisos.Algunos ocupantes de las torres gemelas, desesperados por el ataque, saltaron de los edificios en llamas, antes de que ambas colapsaran casi en sucesión, aproximadamente una hora después de que fuesen embestidas por los aviones.Poco antes del colapso, una tercera aeronave -un Boeing 757 de American- se estrelló contra el edificio del Pentágono, después de despegar del aeropuerto de Dulles en Washington.Un cuarto avión secuestrado, un Boeing 757 de United, se estrelló en el estado de Pennsylvania, aparentemente cuando los secuestradores intentaban dirigirlo hacia Washington. Un pasajero que logró llamar por teléfono celular desde un baño dijo que era un secuestro.Una víctima del avión que chocó contra el Pentágono, la esposa del subprocurador estadounidense, Ted Olson, consiguió llamar a su marido por teléfono y dijo que los secuestradores, armados apenas con cuchillos y navajas, ordenaron a pasajeros y tripulantes a la parte posterior del aparato, según informó CNN, indicando que los secuestradores pilotearon ellos mismos los aviones en misión suicida. PEOR DESDE PEARL HARBORLos ataques, considerados los peores desde que aviones japoneses bombardearon la base naval de Pearl Harbor en 1941, horrorizaron y asustaron a los estadoundinses, y muchas voces políticas pidieron retaliación.El presidente George W. Bush, que visitaba una escuela en Florida, dijo que regresaba a Washington, pero por razones de seguridad hizo varias escalas en bases aéreas, entre ellas la sede del Comando Aéreo Estratégico en Nebraska, que controla el arsenal nuclear de largo alcance de Estados Unidos."Encontraremos a esta gente. Sufrirán las consecuencias. Haremos lo que sea necesario. Nadie va a disminuir el espíritu de esta nación", dijo Bush a la prensa a bordo del Air Force One, el avión presidencial que regresó a la capital escoltado por cazas militares.Bush, quien enfrenta el mayor reto a su capacidad de liderazgo en sus ocho meses en la Casa Blanca, tiene previsto hablar al país a las 20.30 hora local (0030 GMT del miércoles).Políticos conservadores pidieron mano dura para catigar a los responsables."Esto es un acto de guerra. Para mí, la guerra fue declarada contra Estados Unidos. Debemos actuar de manera acorde. Tiene que haber una respuesta dura", dijo el senador republicano Orrin Hatch, del estado de Utah."Esto es comparable a Pearl Harbor y debemos tener la misma respuesta y los responsables deben terminar igual que los que atacaron a Pearl Harbor", afirmó el ex secretario de Estado Henry Kissinger. SOSPECHAN DE BIN-LADENEl gobierno estadounidense no tenía evidencia de quién perpetró los ataques, pero funcionarios dijeron que todo indicaba que se trataba de la organización que dirige desde Afganistán el exiliado saudita Osama Bin-Laden, quien ya está encausado en Estados Unidos como autor material de atentados explosivos contra embajadas estadounidenses en Africa.Sin embargo, el Pentágono negó que hubiera actuado en Afganistán donde se registraron una serie de explosiones.Funcionarios del Pentágono dijeron que era probable que la violencia fuera respuesta de la oposición al ataque en el que murió el domingo su líder Ahmad Shah Masood, que lideró la lucha contra el gobernante movimiento Talibán.El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, dijo que las fuerzas armadas fueron puestas en su máximo estado de alerta, Delta, en Estados Unidos y en el mundo.Aviones cazas F-16 sobrevolaron la capital en la mañana, aparentemente listos para derribar posibles naves enemigas. Guardias estacionados fuera de la Casa Blanca portaban metralletas y, al final del día, se vió un convoy militar dirigirse hacia la casa del vicepresidente Dick Cheney.En Washington se evacuaron edificios claves como la Casa Blanca, el Congreso, el Pentágono, la sede de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), los departamento de Estado y del Tesoro. En Chicago, el edificio Sears, la torre más alta del país, fue evacuado y cerrado hasta nuevo aviso. CAOS Y PANICOLas autoridades ordenaron la suspensión de todos los vuelos civiles y comerciales y clausuraron los aeropuertos del país hasta por lo menos el mediodía del miércoles.Los atentados precipitaron un caos en Estados Unidos: paralizaron las comunicaciones, obligaron a la evacuación de instalaciones gubernamentales clave y al cierre de los mercados bursátiles, escuelas y hasta parques de diversiones.Las calles de Nueva York se llenaron de sirenas y un públcio aterrorizado que corría en busca de seguridad escapando las nubes de polvo creada por el colapso de las torres.El alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, dijo que había "un horrendo número" de muertes en los ataques contra las torres gemelas y pidió evacuar el Bajo ManhattanAntes de que colapsaran ambas torres, podía verse gente que saltaba desde los pisos superiores."No sé si eran cadáveres o gente que simplemente se lanzó a morir", dijo Ellen Leon, quien apreció el desastroso panorama desde su oficina próxima a las torres.Las torres gemelas fueron blanco de los atentados poco más de ocho años después de que una explosión de gran potencia, por la que luego fueron condenados extremistas islámicos, sembró en febrero de 1993 el pánico en el centro financiero neoyorquino. 226 MUERTOS EN AVIONESEn Washington, una sección del Pentágono, el edificio de oficinas más grande del mundo, se derrumbó y ardió en llamas, haciendo que una densa columna de humo se elevara sobre la capital estadounidense.Los cuatro aviones secuestrados llevaban 266 pasajeros y tripulantes.American Airlines dijo que su vuelo 11 volaba de Boston a Los Angeles, con 81 pasajeros y 11 tripulantes, cuando fue desviado sorpresivamente a Nueva York, mientras que el vuelo 77 despegó de Washington, hacia Los Angeles, con 58 pasajeros y seis tripulantes, antes de chocar contra el Pentágono.United Airlines dijo que su vuelo 93, que despegó de Newark, Nueva Jersey, hacia San Francisco, con 45 ocupantes, fue el que se estrelló a 100 kilómetros de Pittsburgh.Otro de sus vuelos, con 65 personas a bordo y que había despegado de Boston hacia Los Angeles, fue el primero que se estrelló contra una de las torres de Manhattan. CONDENAS MUNDIALESLas precauciones adoptadas tras los atentados no se confinaron al territorio continental estadounidense.Francia ordenó una alerta general de seguridad, Alemania convocó a su consejo nacional de seguridad, Israel clausuró las operaciones de su principal aeropuerto y se cancelaron todos los vuelos comerciales en Europa con destino a Estados Unidos.En la ocupada Cisjordania y en campamentos de refugiados en el Líbano, palestinos hicieron disparos al aire, en celebración, tras divulgarse la noticia de los ataques.El Papa Juan Pablo II condenó los atentados, que dijo han hundido a Estados Unidos "en un momento trágico y sombrío".En un mensaje a Bush, el Pontífice dijo estar "conmocionado por el inenarrable horror de los atentados terroristas de hoy contra gente inocente en distintos sitios de Estados Unidos".Líderes mundiales manifestaron repugnancia ante los atentados y el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, condenó los ataques.Por lo visto, la inteligencia estadounidense no tuvo indicios previos de que se estuviese planificando ningún atentado terrorista.Pero un periodista árabe dijo en Londres que Bin Laden advirtió que sus seguidores montarían un ataque sin precedentes en Estados Unidos por el apoyo que Washington brinda a Israel.Abdel-Bari Atwan, editor del periódico londinense al-Quds al-Arabi, dijo a Reuters que "es muy probable que sea obra de grupos integristas islámicos. Osama bin Laden advirtió hace tres semanas que montaría un ataque sin precedentes contra objetivos en Estados Unidos, uno grande".




