El gobierno Británico presentó nuevas propuestas sobre reforma policial
El Gobierno británico publicó hoy, viernes, un plan con nuevas propuestas sobre la reforma de la policía del Ulster, un asunto que divide a republicanos y unionistas y que ha impedido avances en el proceso de paz.
BELFAST.---- El Gobierno británico publicó hoy, viernes, un plan con nuevas propuestas sobre la reforma de la policía del Ulster, un asunto que divide a republicanos y unionistas y que ha impedido avances en el proceso de paz.En una rueda de prensa en Belfast, el ministro británico para Irlanda del Norte, John Reid, aseguró que con este documento, titulado "Plan para la Implementación de la Policía", se pretende crear una fuerza "segura" y "estable" para todos.Según el ministro, el plan, de 75 folios, es la "visión" del último gobernador de Hong Kong, Chris Patten, quien plasmó en un informe que lleva su nombre todos los cambios necesarios en el Royal Ulster Constabulary (RUC), la policía creada en 1922 cuando se produjo la división de la isla de Irlanda.Entre los puntos contenidos en el nuevo plan figuran la supresión de los agentes en reserva del RUC, que actualmente alcanza los 2.400, para los próximos tres años, como también la reestructuración de la unidad especial secreta de esta fuerza.De acuerdo con el documento, no se necesitará el voto de la mayoría de los 19 miembros que integran el Consejo Policial del RUC para investigar denuncias de mala conducta de los policías, sino que bastará con el apoyo de 8 de sus miembros.Este documento, según Reid, cuenta con el visto bueno del primer ministro irlandés, Bertie Ahern, y se ha dado plazo a los partidos hasta el próximo martes para decir si lo aceptan o no.Estas recomendaciones fueron presentadas ya en forma privada a los principales partidos hace una semana, pero el Sinn Fein, brazo político del Ejército Republicano Irlandés (IRA), no está de acuerdo porque considera que la reforma no es lo suficientemente profunda.En cambio, el Partido Unionista del Ulster (UUP), que lidera el dimitido ministro principal David Trimble, ya ha dicho que estudiará el documento antes de responder, pero ha insistido en que la reforma del RUC supondrá la destrucción de esta fuerza.Al hacer la presentación del plan en Belfast, Reid pidió el "coraje" y el "liderazgo" de los políticos para aceptar estas propuestas y crear así una fuerza que sea aceptada y cuente con la confianza de las dos comunidades: protestante y católica.Reid admitió que algunos políticos tendrán dificultades con el documento, pero aseguró que no hay concesiones a ningún partido y que se ha respetado el contenido del informe Patten.Estas propuestas se añadirán, si son aceptadas por los partidos, a otras que ya están en marcha, como es el futuro cambio del nombre RUC por el de Servicio de Policía de Irlanda del Norte, la incorporación de más católicos y el cambio de distintivos.Junto con el desarme de las organizaciones paramilitares y la desmilitarización del Ulster, la reforma de la policía es uno de los asuntos más difíciles del proceso de paz.El futuro Servicio de Policía de Irlanda del Norte pretende equilibrar la presencia de las dos comunidades en un cuerpo en el que más del noventa por ciento de los 13.000 miembros son protestantes.El proyecto de ley sobre la reforma policial entró en el Parlamento para ser debatido el 16 de mayo de 2000 y el 23 de noviembre de ese año tomó cuerpo jurídico en la "Ley 2000 de la Policía de Irlanda del Norte".Según la reforma, los miembros del futuro Servicio de Policía de Irlanda del Norte vestirán un uniforme diferente a la habitual indumentaria verde del RUC y lucirán también distintos emblemas, que todavía no han sido elegidos.Se espera que con el nuevo plan, de ser aceptado por los partidos, sea enmendada la legislación sobre la reforma de la policía.Esta reforma ha estancado el proceso de paz, que atraviesa por una seria crisis tras la dimisión el 1 de julio pasado de David Trimble como ministro principal del Ulster.Tras la breve interrupción, durante veinticuatro horas, de la autonomía del Ulster por parte del Gobierno británico, los partidos cuentan automáticamente con un período de poco menos de seis semanas para resolver la actual crisis, de lo contrario Londres tendrá que volver a decidir si suspende las instituciones autónomas o convoca elecciones a la Asamblea. EFEvg/tcr/lab




