Basil insistirá en crear santuario de ballenas en el Atlántico sur
Brasil insistirá el próximo año en la creación de un santuario para ballenas en el Atlántico Sur, una propuesta rechazada la semana pasada por la industria de este sector, dijo hoy el ministerio de Medio Ambiente.
RIO DE JANEIRO.--- Brasil insistirá el próximo año en la creación de un santuario para ballenas en el Atlántico Sur, una propuesta rechazada la semana pasada por la industria de este sector, dijo hoy el ministerio de Medio Ambiente.La Comisión Internacional Ballenera (IWC) rechazó la semana pasada en Londres la creación de un santuario para cetáceos en la costa de Brasil.El asesor internacional del ministerio brasileño de Medio Ambiente, Antonio de Mello, anunció que el país suramericano volverá a la carga en la próxima reunión de la IWC, programada para abril del 2002 en Japón."Existen buenas posibilidades. No sólo porque tenemos tiempo para negociar, sino porque será el año de la conferencia Río + 10 (una revisión de la Cumbre de la Tierra realizada en 1992 en Río de Janeiro) y la atención estará centrada en cuestiones ambientales", dijo al diario electrónico "Folha Online".Brasil intentó que la IWC aprobara la creación de un santuario ballenero en el Atlántico Sur, donde existen nueve de las doce variedades del mamífero.La propuesta -respaldada por la organización ambientalista Greenpeace- fue rechazada por Japón y Noruega, apoyados por once países, la mayoría en vías de desarrollo."Brasil tuvo apenas dos meses para trabajar junto con los demás países del comité", explicó De Mello.La propuesta recibió el apoyo de Argentina, Australia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia y Nueva Zelanda, entre otros.A pesar de una veda de caza de ballenas en vigor desde hace 15 años, Japón mata anualmente unos 500 animales en el marco de un programa científico autorizado por la IWC.Esta comisión internacional fue creada por la industria ballenera para regular la conservación de la especie.El santuario propuesto por Brasil tendría cuatro veces el tamaño de Europa. La costa brasileña es uno de los lugares de reproducción de siete especies de cetáceos.Según los ecologistas, el turismo de observación de ballenas mueve 1.000 millones de dólares anuales en más de 80 países mientras que, por ejemplo, la venta de carne de ballena en Japón deja apenas 45 millones de dólares anuales.




