Protestas en Ecuador por destrucción de manglares
La policía de Ecuador reprimió un desfile de grupos ecologistas que piden al Estado mayor control en las zonas de manglar, debido a la tala indiscriminada de ese tipo de bosques costeros por parte de industrias de producción de camarón.
QUITO.---La policía de Ecuador reprimió un desfile de grupos ecologistas que piden al Estado mayor control en las zonas de manglar, debido a la tala indiscriminada de ese tipo de bosques costeros por parte de industrias de producción de camarón.Ivonne Ramos, activista de la organización ambientalista Fundecol, indicó a EFE que casi un millar de campesinos costeños, que pretendían hacer un desfile por algunas calles de Quito, fueron reprimidos por policías que usaron gases lacrimógenos.Agregó que la manifestación pacífica, en la que desfilaban grupos de música popular, artistas, niños, mujeres y campesinos costeños, pretendía llegar al Ministerio del Ambiente para presentar un proyecto de protección a las zonas de manglar y apoyar las acciones de esa institución estatal en la defensa de la ecología de la costa."Seguramente los policías nos confundieron con médicos", dijo Ramos al recordar que, en Quito, se han dado varias marchas de galenos de hospitales públicos que exigen mejoras salariales.La activista indicó que las organizaciones ecologistas intentarán repetir el desfile mañana, jueves, pero solicitó a las autoridades que se informe debidamente a la policía para que la permita.Fundecol es una de las principales organizaciones que defienden las zonas de manglar, devastadas por la tala indiscriminada de los bosques costeros y que constituyen un ecosistema marino.Según estadísticas oficiales, en los últimos quince años se ha destruido el 57,53 por ciento de los bosques de manglar de la costa ecuatoriana y, de las 362.802 hectáreas que existían en 1987, quedan menos de 150.000."Todos los días se destruyen manglares en Ecuador", sostuvo Ramos al indicar que la construcción de piscinas para la cría de camarón ha perjudicado unas 207.000 hectáreas de ese tipo de vegetación.Agregó que sólo 58.000 piscinas camaroneras cuentan con el permiso oficial correspondiente, lo que supone que 149.000 hectáreas dedicadas al cultivo del crustáceo son ilegales.El Gobierno se ha comprometido a impedir la destrucción de los manglares y las organizaciones ecologistas impulsan la aprobación de una normativa que ponga fin a la tala indiscriminada de esos bosques.




