Unos 550 millones armas ligeras causan medio millón de muertes al año
Al menos 550 millones de armas ligeras y de pequeño calibre circulan por el mundo y son las responsables de medio millón de muertes cada año, tanto en países en conflicto como en los que se consideran en paz.
GINEBRA.--- Al menos 550 millones de armas ligeras y de pequeño calibre circulan por el mundo y son las responsables de medio millón de muertes cada año, tanto en países en conflicto como en los que se consideran en paz.Un informe del Instituto de Estudios Internacionales de Ginebra, hecho público hoy, miércoles, señala que cada año se producen unas 300.000 muertes por armas de fuego en conflictos y otras 200.000 personas mueren en 30 países calificados de "pacíficos".El 55 por ciento de estas armas están legalmente en manos de la población civil, el 41 por ciento pertenecen a las fuerzas armadas gubernamentales, el tres por ciento a la Policía y el 0,2 por ciento a grupos insurgentes no estatales.Los expertos que han elaborado el estudio consideran que la muerte de 1.300 personas cada día por el uso de estas armas, permite considerarlas "sin exagerar" como "verdaderas armas de destrucción masiva".El director del programa sobre armas pequeñas del instituto, Keith Krause, explicó en rueda de prensa que su uso amplifica los conflictos, genera mayores sufrimientos humanos y compromete el desarrollo económico del mundo.Además, aunque la producción de estas armas ha descendido ligeramente en los últimos años, pasando de 6,3 millones en 1998 a 4,3 en 2000, el negocio en torno a su comercio es enorme e implica a muchos países.Según los datos del estudio, al menos 95 países son capaces de producir armas ligeras y su comercio legal se estima en entre 4.000 y 6.000 millones de dólares por año, lo que representa el diez por ciento de las transacciones armas convencionales.Unas 600 compañías participan de alguna forma en la fabricación de estas armas y más de la mitad de ellas están localizados en Estados Unidos, país que produce el 75 por ciento de estos instrumentos, la mayor parte para su mercado doméstico.Los mayores exportadores son Estados Unidos, que vende armas por valor de 1.200 millones de dólares, seguido de Alemania con 384 millones y Brasil y la Federación Rusa, ambos con una cifra de entre 100 y 150 millonesEntre los exportadores de nivel medio, con ventas de entre 1 y 75 millones de dólares anuales, están Argentina, Austria, China, España, Sudáfrica o Reino Unido.En cuanto a los importadores, los más importantes son Estados Unidos, Alemania, Tailandia, Turquía y Suiza por la compra de pistolas y revólveres, mientras que de armas de fuego militares son Holanda, Reino Unido, Arabia Saudí, Estados Unidos y Turquía.En Estados Unidos hay 84 armas de fuego por cada 100 habitantes, mientras en Canadá o Nueva Zelanda, la media es de 25 y en otros países, como Argentina y Brasil, las armas de fuego no son tan usadas por la población civil.Pero también hay un gran mercado para el comercio ilícito, que se calcula en unos 1.000 millones de dólares por año, lo que supone entre el 10 y el 20 por ciento del comercio total, aunque es muy difícil dar información precisa al respecto, agregó Krauser.La producción ilegal de armas están presente en al menos 25 países, especialmente en el sur de Africa y en el sur y sureste asiático.Además la existencia de intermediarios en las ventas y de agentes de transporte que falsifican la documentación, facilita el crecimiento de este mercado negro, que ha sido crucial para el abastecimiento de movimientos rebeldes como los de Angola o Sierra Leona.La proliferación de este tipo de instrumentos provoca un aumento de la violencia entre la población civil y así, en Latinoamérica los homicidios por armas de fuego duplican la tasa global.En los últimos años de la década de los noventa Colombia registró 54 asesinatos por armas de fuego por cada 100.000 habitantes por año, frente a los 27 de Sudáfrica y los 26 de Brasil o los 0,2 de Reino Unido.Igualmente, el 93 por ciento de las tentativas de suicidios con pistola tienen éxito comparado con el 30 por ciento utilizando otros medios.Como ejemplo, el estudio señala que en América del norte se calcula que el coste de la violencia inducida por el uso de las armas ligeras en términos de gastos médicos y pérdida de productividad se calcula en 100.000 millones de dólares cada añoAunque se han acelerado las iniciativas multilaterales para luchar contra el tráfico ilegal de armas pequeñas, aun queda mucho por hacer especialmente en el desarrollo de mecanismos prácticos, el aumento de recursos y la consecución de un compromiso político para lograr la paz y estabilidad en regiones importantes.




