El Sida ahonda el foso entre Africa y el resto del mundo
Con más de 25 millones de enfermos y seropositivos, Africa es el continente más afectado por el Sida y donde la enfermedad supone una mayor amenaza para el desarrollo de sus habitantes, los más desheredados del planeta.
JOHANESBURGO.--- Con más de 25 millones de enfermos y seropositivos, Africa es el continente más afectado por el Sida y donde la enfermedad supone una mayor amenaza para el desarrollo de sus habitantes, los más desheredados del planeta.Según los expertos, el impacto económico, político y social de la epidemia está ahondando el foso entre la región y el resto del mundo, debido a que son los segmentos productivos de la población africana los mas castigados por el mal.Desde que tuviera su cuna en Africa a mediados del siglo XX y fuera detectado a principios de los años ochenta, el Virus de Imunosuficiencia Humana (VIH) ha registrado en este continente una expansión que algunos analistas consideran "imparable".Aldeas enteras de ciertos países de los Grandes Lagos, como Uganda, han desaparecido del mapa por la enfermedad, que ha dejado una estela de millones de huérfanos cuyo futuro es más que incierto debido a sus difíciles condiciones de subsistencia. Prácticamente la totalidad de las naciones de Africa Austral -Namibia, Botswana, Zimbabue, Lesoto, Suazilandia y Sudáfrica-, registran en la actualidad 2.000 infecciones diarias y su índice de contagio varía entre un cuarto y un octavo de su población.La gravedad de la situación ha obligado a los gobiernos de la región a destinar gran parte de sus recursos financieros al combate del mal, cuyos enfermos ocupan en los hospitales públicos hasta un 75 por ciento de las camas.Factores como la creencia tradicional de que se trata de "una enfermedad de blancos" han retrasado hasta ahora el uso general de los preservativos en las zonas rurales, donde además se considera que el condón "pone en juego la virilidad" del hombre.Ante el relativo fracaso de las políticas de "prevención" sanitaria, las autoridades de diferentes países africanos han comenzado en poner énfasis en la necesidad de frenar a gran escala la promiscuidad, muy extendida en el continente.Costumbres como la poligamia están fuertemente enraizadas en algunas culturas, mientras que otras conservan sistemas sociales matriarcales, y los especialistas consideran que la batalla para erradicar esas tradiciones no ha hecho mas que empezar.En este contexto, la posibilidad de que millones de seropositivos y enfermos que hasta ahora no reciben medicación comiencen a tener acceso a los retrovirales que retardan el desarrollo del mal ha entreabierto en los últimos meses una puerta a la esperanza.La retirada de la querella con que las multinacionales farmaceúticas pretendían impedir que el Gobierno sudafricano fabricara medicinas baratas para los enfermos podría suponer en ese sentido un ejemplo a seguir en muchos otros países africanos.La distribución de medicinas gratis o a bajo precio continúa no obstante siendo un objetivo, ya que el coste de la manufactura sigue siendo cara y millones de afectados están a la espera de recibir los fármacos que necesitan para al menos prolongar su existencia y mejorar sus condiciones de vida.El reparto masivo de retrovirales fue "el grito de guerra" de la Cumbre Africana Contra el Sida celebrada el pasado abril en Abuja, la capital de Nigeria, en la que también se apoyó la iniciativa de la ONU para que los gobiernos de todo el planeta multipliquen los fondos para luchar contra la pandemia.




