Presos colombianos en Panamá inician huelga de hambre en cárcel "La Joyita"
Un grupo de presos extranjeros de la cárcel panameña de La Joyita, la mayoría colombianos, inició una huelga de hambre para exigir que se aceleren sus procesos y las evaluaciones para terminar de cumplir sus penas en sus países de origen.
PANAMA.--- Un grupo de presos extranjeros de la cárcel panameña de La Joyita, la mayoría colombianos, inició una huelga de hambre para exigir que se aceleren sus procesos y las evaluaciones para terminar de cumplir sus penas en sus países de origen.El subdirector del Sistema Penitenciario Nacional de Panamá, José Alvarez Cueto, dijo que sólo un grupo de presos extranjeros se ha negado a recibir comida, entre los que mencionó sólo colombianos.Recordó que no es la primera vez que internos colombianos se declaran en huelga de hambre, y que en anteriores ocasiones hasta se han cosido la boca.En la cárcel de La Joyita hay un total de 460 internos extranjeros, la mayoría colombianos.Explicó que básicamente lo que piden es que se les acelere sus procesos, que se otorgue libertad condicional a los que han cumplido dos terceras partes de la condena y que se dé trámite rápido al traslado de reos colombianos para que terminen de cumplir la pena en su país.También exigen mejor alimentación, tratamiento médico y condiciones sanitarias, e igual acceso que los presos panameños a los procesos de rehabilitación y resocialización.En Panamá hay un total de 9.179 presos, de los que sólo 2.849 han sido condenados, según Alvarez, quien reconoció que existe un hacinamiento que trae aparejados otros problemas, pues las cárceles sólo tienen capacidad para albergar a 6.836 internos.En cuanto al traslado de presos a Colombia, Alvarez dijo que han enviado 94 expedientes que esperan respuesta de las autoridades de Bogotá, y que 80 están en trámite con posibilidades de obtener una respuesta positiva.Este año 24 reclusos colombianos han sido enviados a su país de origen para terminar de cumplir su pena, recordó.Panamá y Colombia, que comparten una frontera común de unos 300 kilómetros en la selva de Darién, mantienen un convenio de intercambio de presos desde finales de los años 90 como parte de su política de buena vecindad.Sobre la libertad condicional, Alvarez aclaró que es aplicable para aquellos que han cumplido las dos terceras partes de su condena y tengan residencia en Panamá, lo que algunos de los colombianos no pueden cumplir.La semana pasada una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos visitó las cárceles panameñas y constató las condiciones infrahumanas y de hacinamiento en que viven los reos, por lo que instó al Gobierno a dar solución a estos problemas por violar las garantías fundamentales.




