Seis hermanos se encierran con armas y perros ante detención de su madre
Seis hermanos de entre 8 y 16 años se han encerrado en su casa de una zona rural de Idaho (EEUU), armados con rifles y protegidos por perros, después de que la policía detuviese a su madre, se informó hoy.
BOISE.---- Seis hermanos de entre 8 y 16 años se han encerrado en su casa de una zona rural de Idaho (EEUU), armados con rifles y protegidos por perros, después de que la policía detuviese a su madre, se informó hoy.La policía ha retirado a los agentes que el martes rodearon la casa durante dos horas para evitar una confrontación armada con los niños, según explicó el jefe de policía Phil Jarvis, del condado de Bonner, al norte de Idaho.La madre, Joann McGuckin, fue arrestada el martes acusada de un delito relacionado con heridas a un niño.Posteriormente la policía trató de recoger a sus hijos para que pasasen al cuidado de las autoridades de familia del estado, pero éstos se encerraron en su casa, cerca de Sandpoint, y lanzaron a una veintena de perros contra los agentes."No voy a forzar este asunto con niños. Estamos esperando a que se calmen, queremos convencerlos de que los queremos ayudar", indicó Jarvis.Los agentes se encuentran desde ayer en las cercanías de la casa y confían en que los niños contesten hoy a sus requerimientos.De acuerdo con la policía, el padre de los niños, que en los últimos años estuvo afectado de esclerosis múltiple, falleció hace tres semanas y su madre es una enferma mental.Durante años, los niños han escuchado de sus padres que existía un complot del Gobierno para llevárselos y otras paranoias, según han explicado varios vecinos.El reverendo Dennis Day, que ofició el funeral del padre, Michael McGurkin, consideró que la familia "se ha alienado completamente del mundo" y dijo que los niños "no tenían comida adecuada".Algunos vecinos no han visto en muchos años a los niños, que no asisten a la escuela y que han sobrevivido todo el pasado año comiendo lo que encontraban y bebiendo agua procedente de un lago cercano.En la casa no hay agua ni electricidad y la policía ha debido utilizar altavoces para tratar de comunicarse con los encerrados, sin que hasta ahora haya obtenido respuesta.Una de sus hermanas, que tiene 19 años y que se marchó de casa por una discusión con su madre, está colaborando con la policía para tratar de que los niños se entreguen a la policía."No quiero presionar...Sólo queríamos darles vivienda, ropa y comida a los niños, pero no merece la pena buscar una confrontación", aseguró el jefe de policía del condado.La policía no quiere repetir la situación creada en 1992, cuando la mujer y el hijo del supremacista Randy Weaver se encerraron en su casa y fueron abatidos por agentes federales.El cargo del que se acusa a su madre está relacionado con su "negligencia" en el cuidado de sus hijos, agregó Jarvis, que no quiso dar más detalles.La familia McGurkin tiene en total ocho hijos. Otro de los hermanos reside en California y apenas está en contacto con su familia.




