Bush ratifica la opción de fuerza en defensa de Taiwan
El gobierno de Estados Unidos respondió a la ira de China ratificando que la política del presidente George W. Bush es mantener la opción de la acción militar en defensa de Taiwán.
WASHINGTON.---El gobierno de Estados Unidos respondió a la ira de China ratificando que la política del presidente George W. Bush es mantener la opción de la acción militar en defensa de Taiwán."El presidente Bush quiere que China entienda claramente que Estados Unidos cumplirá firmemente sus compromisos en la defensa de Taiwán", dijo hoy la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice.Desde que en 1979 el entonces presidente Jimmy Carter reconoció diplomáticamente al gobierno de Pekín como el legítimo de China, Washington ha mantenido deliberadamente la ambigûedad sobre cuál sería su reacción si su aliado, el gobierno de Taipei, fuera atacado por los chinos.En diversas entrevistas con la prensa, Bush indicó esta semana que Estados Unidos "hará todo lo que sea necesario", incluido el uso de la fuerza militar, si debe acudir en defensa de Taiwán ante un eventual ataque desde China.En Pekín, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Zhang Qiyue, dijo hoy que "hay una sola China en el mundo"."Taiwán es parte de China", añadió. "Taiwán no es un protectorado de ningún país extranjero. El gobierno y el pueblo de China se oponen de forma enérgica e indignada" a los comentarios de Bush.Pekín considera a Taiwán como una provincia contumaz desde que los comunistas tomaron el poder en China en 1949, y los restos del ejército nacionalista de Chiang Kai Chek cruzaron la isla y establecieron un gobierno que, durante décadas, ha sido reconocido por varios estados.Las relaciones entre Pekín y Washington se han deteriorado en los últimos meses por incidentes menores que han adquirido una dimensión mayor por la desconfianza recíproca en una región donde China ejerce cada vez más influencia y Estados Unidos intenta mantener la suya.El 1 de abril, un avión de combate chino colisionó en vuelo con un avión de espionaje de Estados Unidos. El piloto chino aparentemente murió después de saltar en paracaídas y el avión estadounidense, con 24 tripulantes a bordo, realizó un aterrizaje forzoso en la isla china de Hainán.A pocos días de la liberación de la tripulación del avión EP-3 Aries, Bush aprobó una oferta de armamentos nuevos para Taiwán que incluye cuatro destructores, ocho submarinos, doce aviones para combate contra submarinos, además de torpedos, misiles cruceros y transportes militares.Pekín había reaccionado con "preocupación" más que con la "indignación" convencional ante la oferta de armas a Taiwán, especialmente después de que Bush decidiera que por ahora Taipei no recibirá el sistema de radar y misiles Aegis.Después de que Bush declarara que usaría la fuerza militar en defensa de Taiwán, un editorial del diario The Wall Street Journal sostuvo que "esto pone fin a la ambigûedad estratégica"."Ahora hay menos probabilidades de que los dirigentes chinos cometan un error de cálculo atacando Taiwán, dispuestos a soportar después el chaparrón internacional", sostuvo el editorial.El representante demócrata Tom Lantos, de California, elogió "la franqueza del presidente que, de manera valiente y sin ambigûedades garantizará que no haya hostilidades en el estrecho de Taiwán".El senador demócrata John Kerry, de Massachusetts, advirtió de que "la administración Bush ha abandonado la ambigûedad estratégica sin consulta alguna con el Congreso o con nuestros aliados en la región".El senador demócrata John Biden opinó que "el presidente cometió un error sustancial pero no intencionado, al menos eso espero"."A todos los presidentes les pasa eso, tal vez a unos más que a otros", agregó. "Es importante que se aclaren los detalles, porque las palabras sí tienen importancia".




