China consigue una vez más bloquear la votación de una moción de censura
China consiguió por duodécimo año consecutivo evitar la condena de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU al presentar y ganar una "moción de no acción", encaminada a bloquear el voto de una resolución en su contra presentada por Estados Unidos.
GINEBRA.---- China consiguió por duodécimo año consecutivo evitar la condena de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU al presentar y ganar una "moción de no acción", encaminada a bloquear el voto de una resolución en su contra presentada por Estados Unidos.La Comisión aprobó por 23 votos a favor, 17 en contra y 12 abstenciones la "moción de no acción" promovida por China, que es el único país que prefiere usar este recurso antes que asumir las críticas de este foro.La resolución presentada en solitario por Estados Unidos estaba redactada en términos suaves, pues no usaba la palabra condena sino que "mostraba la preocupación" de la Comisión por las informaciones sobre "violaciones de los derechos humanos y la libertades fundamentales en China".La iniciativa China de promover la no acción contó con el apoyo de países como Argelia, India, Indonesia, Liberia y Rusia, mientras que por parte latinoamericana casi todos los países se abstuvieron, con la excepción de Cuba y Venezuela que estuvieron a favor y Guatemala y Costa Rica que votaron en contra.Los países de la Unión Europea (UE) votaron en contra de la propuesta china, junto a Estados Unidos, Canadá, Japón, Lituania y Polonia, entre otros.Al presentarla, Estados Unidos calificó la resolución de "justa y equilibrada", pues reconocía la "significativa transformación" de la sociedad China, como una menor injerencia gubernamental en la vida de los ciudadanos y el desarrollo económico, que ha reducido el número de pobres.Sin embargo, añadía, China "sigue violando muchos derechos y libertades", señaló la delegación de Estados Unidos, que aseguró que su resolución no estaba guiada por razones políticas porque, añadió, "esto es una cuestión de derechos humanos y no de relaciones bilaterales".La parte china consideró que las críticas estadounidenses "carecen de bases prácticas" debido a que el país "ha realizado grandes logros sobre el terreno" y esfuerzos "continuados en la construcción de la democracia" para lograr "la estabilidad política y social".China destacó que todo el mundo reconoce los esfuerzos realizados para conseguir el desarrollo del país y acusó a Estados Unidos de usar "un doble rasero" en los estándares de derechos humanos.La presentación del voto de no acción, que China emplea con éxito desde 1989 con la única excepción de 1995, fue criticada por Estados Unidos, que alegó que "desafortunadamente" se quieren obviar los procedimientos normales de la Comisión, "empleando un mecanismo que no usa ningún otro país.En nombre de la UE tomó la palabra Bélgica, que consideró que "ningún país puede estar por encima del examen de los foros internacionales", por lo que pidió a los estados votar contra la "no acción" aunque luego se pronunciaran en contra de la resolución.Entre los países que apoyaron a China habló Cuba, que consideró que Estados Unidos pretendía con esta resolución que la Comisión "actuara en función de sus intereses políticos e ideológicos".Además, defendió que China "avanza cada vez más" en materia de derechos humanos y "está creando mejores condiciones de vida y bienestar para sus más de mil millones de habitantes".La resolución estadounidense pedía a la autoridades chinas la liberación de los presos políticos y los encarcelados por la expresión no violenta de sus opiniones políticas, religiosas o sociales.Asimismo, hacía especial referencia al "aumento de las restricciones para el Ejercicio de los derechos culturales, lingûísticos y religiosos" en Tíbet y otras zonas del país.Si la resolución hubiera sido aprobada, la Comisión habría expresado su preocupación por "las severas medidas" en contra de los seguidores de movimientos como Falun Gong, por ejercer su derecho a la libertad religiosa, de expresión, conciencia y reunión pacífica.La resolución citaba "las severas restricciones" a los derechos de libertad de reunión, asociación, conciencia y juicio justo, a la vez que denunciaba las fuertes sentencias que sufren aquellos que buscan ejercerlos.




