Hermana de canciller alemán localiza tumba de su padre en fosa común rumana
El canciller alemán, Gerhard Schroeder, podrá visitar la tumba de su padre, Fritz, a quien nunca conoció, ya que su hermana mayor ha localizado en Rumanía la fosa común donde reposan los restos de aquel y de otros soldados del ejército hitleriano, caídos durante la Segunda Guerra Mundial.
BERLIN.----El canciller alemán, Gerhard Schroeder, podrá visitar la tumba de su padre, Fritz, a quien nunca conoció, ya que su hermana mayor ha localizado en Rumanía la fosa común donde reposan los restos de aquel y de otros soldados del ejército hitleriano, caídos durante la Segunda Guerra Mundial.Gunhild Kamp-Schroeder, cuatro años mayor que el jefe del gobierno germano, localizó en Ceanu Mare (pequeña población al noroeste de Bucarest) el lugar donde supuestamente desde 1944 está enterrado su padre, informa hoy el periódico "Bild am Sonntag".Fritz Schroeder murió a los 32 años, cuando era cabo primero de un batallón de la Wehrmacht (ejército alemán) desplazado a Rumanía. Hasta ahora, la familia sólo tenía un parte del 4 de octubre de 1944, en que se comunicaba la muerte a su esposa, Erika, sin precisarle más.El actual canciller había nacido unos meses antes, en abril, cuando el oficial se encontraba en el frente y, según cuentan sus biógrafos, el único recuerdo que tiene de su padre es una vieja fotografía, en que aparece junto a su madre.Hace unas semanas, les llegó la comunicación de que se había localizado una fosa común, en la citada localidad rumana, donde al parecer reposan su padre y otros ocho soldados.El hallazgo ha sido posible gracias a las gestiones de Gunhild, quien se puso en contacto con la Oficina de Información para Familiares de Antiguos Soldados.A pesar de las casi seis décadas transcurridas y de los estragos de la guerra, la fosa con los caídos de la Wehrmacht ha sido velada durante todo este tiempo por los vecinos del lugar y su párroco de la iglesia ortodoxa, explica "Bild"Los restos reposan bajo un cerezo, con una cruz pintada en negro, y, entre los 4.500 habitantes de Ceanu Mare, hay algunos supervivientes -como una anciana de 85 años a la que cita ese rotativo-, que dicen haber sido testigos oculares del entierro.Su alcalde, Gavrila Orus, propone ahora hermanar esa localidad con alguna población alemana "para trabar conocimiento con los progresos de la agricultura moderna" de ese país.Gunhild Schoreder se propone visitar la tumba de su padre próximamente y, según declaraciones a "Bild", quiere proponerle a su hermano que la acompañe.El Canciller alemán ha guardado hasta ahora una discreción casi absoluta en lo que respecta a sus familiares más directos.A menudo alude a sus orígenes humildes y a su admiración por su madre, quien tuvo que limpiar en casas ajenas para sacar adelante no sólo a los dos hijos que tuvo con Fritz, sino también a otros tres, fruto de un segundo matrimonio con otro hombre de pocos recursos económicos, que murió en un sanatorio en los años 60.Schroeder llama a su madre, cariñosamente, "la leona" y es conocida la anécdota del día en que, obligado él mismo a ejercer de cabeza de familia para sacarlos de la miseria, le prometió que algún día iría a buscarla a casa en un Mercedes.Pero al margen de sus orgullosas alusiones a la figura materna, Schroeder ha procurado dejar siempre fuera de la escena pública a sus parientes directos.Uno de sus hermanastros, Lothar, un antiguo limpiador de cañerías parado, adquirió recientemente notoriedad al ser "descubierto" por la prensa popular alemana y convertido, de la noche a la mañana, en columnista político, para comentar ante la opinión pública germana sus opiniones acerca del rumbo político de su famoso pariente.




