Bush y Rey de España analizan situación de Colombia
El presidente de EEUU, George W. Bush, recibió en la Casa Blanca al Rey Juan Carlos, con quien habló de la colaboración en América Latina, en los Balcanes y en Oriente Medio y trataron la situación en Colombia y en Argentina.
WASHINGTON.---- El presidente de EEUU, George W. Bush, recibió en la Casa Blanca al Rey Juan Carlos, con quien habló de la colaboración en América Latina, en los Balcanes y en Oriente Medio y trataron la situación en Colombia y en Argentina.Así lo explicó el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, quien estuvo presente en "la reunión privada" entre los Reyes de España y el presidente Bush y su esposa, Laura, celebrada en el Salón Diplomático de la Casa Blanca con la asistencia de la Consejera de Seguridad Nacional de EEUU, Condoleezza Rice.El jefe de la diplomacia española dijo que la reunión, que de los 45 minutos previstos se extendió a una hora y veinte minutos, transcurrió en un ambiente "extremadamente cordial" y en ella Bush destacó el "creciente papel internacional que juega España y la utilidad mutua de mantener una relación preferente".En el ámbito iberoamericano, el ministro destacó el "cambio de actitud" de la Administración Bush, que ha roto la tradición al elegir México como su primer viaje oficial, y demuestra el interés de la nueva presidencia por concentrar su interés en América Latina.Piqué aseguró que Bush conoce bien la presencia española en América, incluido Estados Unidos, no sólo en lo referente a la lengua, la cultura y la historia, sino también en la economía, ya que mencionó incluso inversiones españolas en cementos en Texas, Estado del que fue gobernador.Por eso, el presidente estadounidense consideró "conveniente" y "útil" mantener un "estrecho" contacto con España en sus relaciones con América Latina.También se constató que ambos países comparten la "preocupación" por la crisis del proceso de paz en Oriente Medio, según Piqué, quien precisó que Bush recordó la conversación telefónica que mantuvo hace unas semanas con el presidente del Gobierno español, José María Aznar, sobre el proceso de paz en la región.Bush encargó a Rice que mantenga un contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores español para hacer un seguimiento a estas cuestiones, y expresó su deseo de que Aznar visite Washington en "breve", que podría ser a finales de mayo o principios de junio.El Rey Juan Carlos también le expresó a Bush el deseo español de celebrar la cumbre Unión Europea-EEUU durante la próxima presidencia española de la UE, el primer semestre de 2002, lo que permitiría al presidente estadounidense visitar Madrid.En la reunión se produjo un momento "simpático" cuando Bush llamó por teléfono a su padre para comentarle que estaba hablando "con dos grandes amigos suyos y de Estados Unidos", y después pasó el teléfono al Rey para que saludara al ex presidente estadounidense.Antes de su entrevista con Bush, el Rey Juan Carlos reafirmó en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que la "vocación americana" de España no sólo no ha disminuido sino que es una "realidad de presente y un proyecto de futuro".En este primer día de su visita oficial a EEUU, Juan Carlos I se reunió en el BID con el presidente del organismo, Enrique Iglesias, y con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, en un acto al que asistieron más de 250 personas.En su discurso, el Monarca explicó el sentido de este viaje a Washington, Texas, Misisipi y Florida, que permitirá reconocer "la pujanza hispánica en los EEUU", subrayar el compromiso con la democracia en toda la región y exponer el "especial interés de mi país en fortalecer los vínculos con el Continente, incluido EEUU".El Rey se refirió a la contribución española a la paz en Centroamérica y los programas de cooperación con estos países, en un "ejercicio de solidaridad" que llevó a la Reina a visitar la región tras el huracán Mitch y los terremotos en El Salvador.Sin embargo, el Monarca advirtió de que "cuando en España pensamos en la América que habla español no podemos ni debemos limitarnos a las Repúblicas que se encuentran al sur del Río Grande", y, por ello, "nunca hemos sido ajenos a la historia de los Estados Unidos de América y aún menos lo seríamos hoy, cuando más de treinta millones de sus habitantes hablan nuestro idioma".




