En Argentina, 30.000 personas hacen memoria del golpe a fuerza de canciones
Unas treinta mil personas, tantas como los asesinatos y desapariciones atribuidos a la dictadura militar argentina, recordaron anoche el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 en un concierto a cargo de cuatro grandes de la música.
BUENOS AIRES.--- Unas treinta mil personas, tantas como los asesinatos y desapariciones atribuidos a la dictadura militar argentina, recordaron anoche el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 en un concierto a cargo de cuatro grandes de la música.El uruguayo Jaime Roos, el argentino Víctor Heredia, el español Joan Manuel Serrat y el cubano Pablo Milanés pusieron, por ese orden, sus voces y su música al servicio de la memoria colectiva.El público, que según los organizadores sumó 30.000 personas, aguantó más de cuatro horas bajo una lluvia incesante en el estadio a cielo abierto del club Ferrocarril Oeste, de Buenos Aires."Esto demuestra que seguimos yendo juntos hacia el 'nunca más'", afirmó desde el escenario Tati Almeida, una de las Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, la entidad de derechos humanos a la que irá a parar lo recaudado con la venta de las entradas del recital.Ninguno de los artistas cobró por cantar en la cancha de Ferrocarril Oeste bajo la consigna de "a 25 años del golpe 30.000 razones nos convocan. Por la memoria, la verdad y la justicia".Según las organizaciones de derechos humanos, el régimen militar que se inició en Argentina a partir del golpe del 24 de marzo de 1976 y concluyó con las elecciones democráticas del 10 de diciembre de 1983, dejó 30.000 personas asesinadas o desaparecidas, entre otras muchas violaciones de los derechos humanos.La Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP)cifró las víctimas en casi 9.000 y posteriores investigaciones de organismos oficiales en 18.000.Entre las actuaciones de los cuatro cantautores, el público pudo ver en tres pantallas gigantes fotografías de los desaparecidos y asesinados, así como imágenes del golpe de estado y de los jefes de las Juntas Militares y los dos presidentes de la democracia que dictaron leyes de amnistía o perdón para los represores.Los ex jerarcas militares Jorge Videla, Emilio Massera y Carlos Suarez Mason, pero también los ex presidentes Raúl Alfonsín y Carlos Menem, recibieron silbidos, abucheos e insultos de parte de los asistentes.Por el contrario, las ovaciones y gritos de apoyo resonaron en el estadio cuando se escuchó una grabación con la voz del subcomandante Marcos, quien dijo que la lucha por la verdad y la justicia de los argentinos es la misma que llevan a cabo los zapatistas mexicanos.Roos, Heredia, Serrat y Milanés también recibieron fuertes aplausos, sobre todo cuando interpretaron sus temas más conocidos o más comprometidos políticamente, y cuando las "madres" les entregaron a cada uno una placa recordatoria y el pañuelo blanco, -originalmente un pañal- convertido en el símbolo de la organización desde su fundación, en 1977."Sobreviviendo", de Heredia, y "Para la libertad", de Serrat, calentaron el ambiente en una noche oscura y lluviosa.La actuación de Pablo Milanés motivó comentarios de los presentadores del recital acerca del cariño de los argentinos por Cuba y llamamientos al Gobierno argentino para que no vote en contra del gobierno de la isla caribeña en la comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas el mes próximo."Mi razón particular son las 30.000 razones juntas", dijo Joan Manuel Serrat para explicar su presencia en el concierto, que concluyó con los cuatro artistas entonando el clásico tema "Todavía cantamos", de Víctor Heredia."Nos podrán sacar muchas cosas, pero la alegría y el amor, no", afirmó el uruguayo Roos, quien tuvo como artista invitada durante su turno a la cantante de tangos argentina Adriana Varela, quien se congratuló de que las personas que estaban hace 25 años con "los compañeros" desaparecidos estén hoy "juntas otra vez".La lectura de las múltiples adhesiones recibidas por los organizadores desde Argentina y el extranjero, y los llamamientos a participar en la marcha que hoy concluirá en la Plaza de Mayo, frente a la sede de la presidencia de Argentina, se sucedieron en los intervalos de las actuaciones musicales."Hay que llenar la plaza como cuando se votó el indulto a las Juntas Militares", proclamaron los organizadores en referencia al perdón dado en 1990 por el entonces presidente Carlos Menem a los principales exponentes del régimen, que habían sido condenados cinco años antes, en algunos casos a cadena perpetua.Los genocidas pasean por las calles, compran el periódico y van a cenar a restaurantes, dijo uno de los conductores, a lo cual el público respondió con insultos y pitadas a Menem y consignas como "el que no salta es militar", que, al ser acompañadas del correspondiente movimiento, sacudieron el estadio y los miles de paraguas abiertos para protegerse de la lluvia.




