París en juego en segunda ronda decisiva de las municipales
El control de París, histórico bastión de la derecha en trance de pasar a manos de la izquierda, y de otras ciudades que pueden cambiar de campo, se juega hoy en la segunda vuelta de las elecciones municipales, a un año de las presidenciales y legislativas en Francia.
PARIS.----- El control de París, histórico bastión de la derecha en trance de pasar a manos de la izquierda, y de otras ciudades que pueden cambiar de campo, se juega hoy en la segunda vuelta de las elecciones municipales, a un año de las presidenciales y legislativas en Francia.Pese a su carácter local, estos comicios municipales revisten una gran importancia para la estrategia de los rivales al Elíseo en 2002, el actual presidente, el neogaullista Jacques Chirac, y el primer ministro, el socialista Lionel Jospin, así como en la de la izquierda y la derecha para el control de la próxima legislatura.Hasta las 18.00 locales (17.00 GMT) y, en las grandes ciudades, hasta las 19.00 o 20.00 (18.00 o 19.00 GMT), los electores pueden depositar su voto en todos aquellos municipios o cantones en los que el desenlace no se zanjó en la primera ronda hace una semana.En miles de pueblos, en 143 ciudades de más de 30.000 habitantes (de 232 en total) y en 479 localidades de 9.000 a 30.000 vecinos (de 978 en total), los votantes están llamados a las urnas.También quedan por elegir a 1.351 consejeros generales (departamentales) en los 2.021 cantones renovables este año, tras la elección de 670 candidatos hace una semana.La velada se perfilaba larga y con muchos nervios, sobre todo en París, foco de todas las miradas, donde la izquierda unida con los Verdes bajo la bandera del socialista Bertrand Delanoe espera acabar con más de un siglo de dominio conservador."Que París haga hoy lo que quiera (...). Son hombres y mujeres libres los que, en el secreto de su conciencia, deciden su futuro. Si yo soy su instrumento, muy bien. Si no, haré que también esté muy bien", dijo hoy Delanoe, que de ganar se convertiría en el político homosexual declarado más prominente del país.El candidato "oficial" de la derecha (el neogaullista RPR y los centroliberales UDF y DL), el neogaullista Philippe Séguin, sonriente ante un ejército de cámaras, votó en el XVI distrito, antes de acudir a su cuartel general para esperar el veredicto de las urnas.El alcalde saliente y candidato neogaullista rebelde, Jean Tibéri, votó en su distrito V.Los abstencionistas -un tercio en la primera vuelta de las municipales y en torno a un 40 por ciento en muchas ciudades- es una de las incógnitas de esta segunda ronda.En las importantes ciudades con suspense, la participación era mayor que hace una semana, pero inferior a nivel nacional.En París, a las 11.30 locales (10.30 GMT), la participación era del 17,5 por ciento, un punto más; en Lyon, el 27,4% había votado al mediodía, un 17% en Toulouse o un 15,23% en Estrasburgo.Pero, a nivel nacional, la participación era menor a las 11.30 GMT: un 20,21% en las municipales y un 17,62% en las cantonales, frente a un 20,57 y 19,29%, respectivamente, a la misma hora hace una semana, según el Ministerio del Interior.Además de sus ambiciones en París, la izquierda aún guarda esperanzas de desbancar a la derecha en Lyon (sureste), feudo conservador desde hace medio siglo y tercera ciudad de Francia.Pero la alianza entre el neogaullista Jean-Michel Dubernard y el "disidente" conservador Charles Millon (marginado en el pasado por su alianza con el ultraderechista Frente Nacional) puede cortar el paso al socialista Gérard Collomb.En Toulouse (sur), otra ciudad faro en juego y con 40 años en manos conservadoras, el socialista Francois Simon, que ha fusionado sus listas con los Verdes y los alternativos "Motivé-e-s" impulsados por los raperos de Zebda, tiene buenas posibilidades de alzarse con la victoria frente al centroliberal (UDF) Philippe Douste-Blazy.La derecha, en cambio, podría conquistar Estrasburgo, donde la ex ministra de Cultura y alcaldesa saliente, la socialista Catherine Trautmann, llegó detrás de la neogaullista Fabienne Keller en la primera vuelta y afronta el reto de un disidente socialista.En Blois, el ministro de Educación, el socialista Jack Lang, está en aprietos, como su colega de Justicia, Marylise Lebranchu, en Morlaix. Otros dos ministros de Jospin -los socialistas Elisabeth Guigou y Pierre Moscovici- tienen casi garantizada la derrota en Aviñón y Montbéliard.La primera vuelta mostró el fuerte empuje de los Verdes, el declive de los comunistas -socios tradicionales de los socialistas-, la subida de la extrema izquierda y el retroceso de la ultraderecha.Para Jospin, la recomposición de fuerzas de la mayoría plural de izquierdas, sumada a la derrota de varios ministros, se perfila como un quebradero de cabeza.Para Chirac -quien votó hoy con su esposa, Bernadette, en Correze (centro)-, la pérdida de París sería un duro golpe, porque fue alcalde de la capital durante 18 años hasta 1995 cuando saltó al Elíseo, dejando a Tibéri la Alcaldía y las secuelas de presuntos chanchullos político-financieros.




