Los casos de fiebre aftosa en el R. Unido superan ya los 50
La crisis causada por la fiebre aftosa en el ganado británico se agrava al elevarse el número de casos, que superan ya los cincuenta y han causado el sacrificio de unos 53.000 animales.
LONDRES.----- La crisis causada por la fiebre aftosa en el ganado británico se agrava al elevarse el número de casos, que superan ya los cincuenta y han causado el sacrificio de unos 53.000 animales.El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación confirmó hoy, domingo, dos nuevos casos de la enfermedad en Devon (suroeste de Inglaterra), con lo que el total de brotes en todo el país alcanza ya los 54.Uno de los brotes, registrado en la zona de Dartmoor, ha sido calificado como "especialmente preocupante" por el Sindicato Nacional de Ganaderos, ya que en la zona hay unas 46.000 reses y ovejas, una de las mayores cabañas en todo el país.Dado que el área ya había sido declarada zona de exclusión como medida preventiva y que el ganadero afectado no acudía al mercado desde el pasado septiembre, es posible que el contagio se haya producido por el aire o transmitido por los pájaros.La crisis ha abierto una polémica en torno a la posible relación entre los brotes de la enfermedad, los primeros en treinta años en el Reino Unido, y la práctica de la ganadería intensiva.Esta posibilidad fue recogida el pasado viernes por el primer ministro británico, Tony Blair, quien en una reunión con granjeros sugirió que las presiones para producir carne barata pueden provocar la explotación intensiva del campo y causar enfermedades entre los animales.Según el presidente del Sindicato Nacional de Ganaderos, Ben Gill, "no tiene ningún sentido" vincular la aparición de la enfermedad con la explotación intensiva del ganado."Claramente tenemos que revisar nuestros procesos de inspección en los puertos de entrada de la Unión Europea y específicamente el Reino Unido", explicó Gill.En declaraciones a la emisora de televisión BBC el comisario europeo de Alimentación, David Byrne, calificó la situación de "crisis" porque supone que "si la enfermedad se difunde por el Reino Unido o la Unión Europea, perjudicará seriamente el valor del ganado"."No mata a los animales necesariamente, eso es cierto, pero les debilita hasta el punto de que dejan de ser útiles para la alimentación", agregó Byrne, quien subrayó que el problema "no tiene una dimensión de salud pública pero está bastante claro que tiene una dimensión económica inmensa".Los ganaderos británicos calculan que si la crisis no se ha resuelto en tres meses el sector perderá cerca de 1.200 millones de dólares.El Gobierno británico ha decretado zonas de exclusión en torno a las explotaciones ganaderas y mataderos en los que se declarado la enfermedad o que sean sospechosos de padecerla, y ha prohibido temporalmente el traslado de ganado, como medidas para atajar la enfermedad.Pero para evitar perjudicar a los ganaderos económicamente y para eludir el desabastecimiento de carne en los supermercados, se ha puesto en marcha un sistema de licencias que permitirá el traslado, bajo estrictas condiciones, de animales procedentes de granjas no infectadas a los mataderos para su sacrificio.A lo largo de todo el fin de semana el Ministerio ha emitido las licencias para que el programa pueda ponerse en práctica a partir del próximo martes.El campo británico no vivía una crisis tan grave desde el problema de la encefalopatía espongiforme bovina, más conocida como enfermedad de las "vacas locas", en 1996, cuando se reveló que podía haber un vínculo ella y su versión humana, el mal de Creutzfeld Jakob.La aftosa causa ulceraciones alrededor de los morros y las pezuñas de los animales y aunque no provoca su muerte, sí los debilita porque dejan de ganar peso y de producir leche.Desde comienzos de marzo se han inspeccionado 260 instalaciones sospechosas de haber quedado infectadas.La próxima semana llegarán al Reino Unido especialistas veterinarios de otros países, incluidos expertos en el estudio de epidemias y en la difusión de la aftosa, para ayudar a la inspección de los animales.




