¿Qué nos convierte en seres humanos?
La lectura del "gran libro de la vida" permite llegar a conclusiones científicas con implicaciones filosóficas: genéticamente las especies presentan similitudes impresionantes.<P>Del gusano a la mosca, del ratón al hombre, así como los hombres de todos los orígenes: somos todos, sorprendentemente, simililares y estrechamente relacionados, por lo menos desde un punto de vista estrictamente biológico.
WASHINGTON - La lectura del "gran libro de la vida" permite llegar a conclusiones científicas con implicaciones filosóficas: genéticamente las especies presentan similitudes impresionantes.Del gusano a la mosca, del ratón al hombre, así como los hombres de todos los orígenes: somos todos, sorprendentemente, simililares y estrechamente relacionados, por lo menos desde un punto de vista estrictamente biológico."No hay dudas de que la visión genómica de nuestro lugar en la naturaleza va a ser a la vez fuente de humildad y un serio golpe a la idea del carácter único del ser humano", afirmó el antropólogo Svante Paablo del Instituto Max Planck, en Leipzig (Alemania), en un artículo publicado en la revista Science.Por ejemplo, si el hombre tiene cerca de 30.000 genes, esta cifra es apenas dos o tres veces superior a los 13.000 genes de la mosca drosófila y una vez y medio más que los 20.000 genes de un gusano como el nematodos.En cuanto a la Pseudomonas aeruginosa, una simple bacteria patógena, es apenas cinco veces menos compleja que nosotros."El desafío al que nos enfrentamos hoy en día es dejar de pensar en términos de un gen a la vez y tratar de entender la totalidad del conjunto como sistema complejo. Tenemos que analizar cómo una cantidad tan pequeña de genes es capaz de originar una mosca o una persona", subrayó una de las responsables de la revista Science, Barbara Jasny.La similitud genética entre primates -la secuencia del ADN de nuestro primo el chimpancé es similar a la nuestra en un 99%- también es sorprendente."Entre el hombre y el chimpancé", subrayó Craig Venter, director de Celera Genomics, "es prácticamente imposible distinguir el número de genes, sus funciones y sus estructuras, la organización de los cromosomas y del genoma, los tipos de células y las anatomías del sistema nervioso".¿Dónde se encuentra entonces la clave de la complejidad humana? Quizás, sugiere Venter, en la convergencia singular de modificaciones que se produjeron en el desarrollo de nuestra especie, en concreto el crecimiento de la corteza cerebral y del desarrollo de la laringe que permite el lenguaje y sus consecuencias sobre el comportamiento.Además con el desciframiento del genoma, desaparece todo el fundamento biológico del concepto de raza.Cada individuo en la Tierra comparte el 99,99% del mismo código genético con el resto de los seres humanos. Individuos de "razas" diferentes pueden presentar más similitudes genéticas entre ellos que individuos de un mismo grupo étnico. Las variaciones individuales sólo representan el 0,01%, o sea apenas 1.250 "letras" diferentes en toda la secuencia.La secuencia del genoma humano es un acontecimiento tan emblemático como la conquista de la Luna o la elaboración de la bomba atómica, concluyó Svante Paablo, ya que "cambia el modo que tenemos nosotros mismos de pensar".




