Colombia saluda aporte social a la paz de Europa
Colombia considera "muy satisfactoria" la posición de la UE de centrar sus esfuerzos en apoyar la parte social y de desarrollo del llamado Plan Colombia, declaró hoy, jueves, a EFE el embajador colombiano ante la UE, Roberto Arenas.
BRUSELAS -- Colombia considera "muy satisfactoria" la posición de la UE de centrar sus esfuerzos en apoyar la parte social y de desarrollo del llamado Plan Colombia, declaró hoy, jueves, a EFE el embajador colombiano ante la UE, Roberto Arenas.Esta posición de la Unión se recoge en una resolución que hoy ha aprobado por amplia mayoría el pleno del Parlamento Europeo (PE), en la que expresa su total respaldo a "los proyectos de desarrollo social e institucional del proceso de paz puesto en marcha por el presidente (Andrés) Pastrana", precisó el embajador."La ayuda europea es muy bienvenida porque apoya unos proyectos que el gobierno considera indispensables, y que se centran en el desarrollo económico y social de las regiones afectadas" por problemas como el narcotráfico y, en general, por el grave conflicto que vive el país.No se ha precisado todavía la cantidad con la que la UE en su conjunto contribuirá a la puesta en marcha del Plan Colombia, que prevé una inversión total de 7.500 millones de dólares en un plazo de 3 años para erradicar todos esos problemas y alcanzar la paz.La Comisión ha reiterado su compromiso de invertir en este proyecto 105 millones de euros (96,6 millones de dólares), a los que se añaden otros 10 millones (9,2 millones de dólares) destinados a ayuda humanitaria, y que se completarían además con las aportaciones propias de cada estado miembro.La contribución de Estados Unidos alcanza los 1.300 millones de dólares, de los que unos 236 se invertirían en proyectos de desarrollo social e institucional.El resto se destinarán a acciones de carácter militar que no cuentan con el respaldo de la UE, según el texto aprobado hoy, y cuyo objetivo se centra en la lucha contra el narcotráfico, a través de medidas como la fumigación de cultivos de coca, entre otras.En este sentido, el embajador precisó que "además de los planes de fumigación para las plantaciones industriales, hay proyectos relacionados fundamentalmente con equipamientos para impedir el transporte de la droga hacia los países que la consumen"."Nosotros aspiramos a que aumente la erradicación con base a los programas manuales, que es lo que promueve el gobierno con las comunidades campesinas", añadió Roberto Arenas, en alusión a los programas de sustitución de las plantaciones de coca por cultivos alternativos.Pero esos cultivos, dijo, deben tener "mercado tanto interno como externo, porque si no se les garantizan precios de sustentación, es difícil que puedan competir con el ingreso que perciben los campesinos por el cultivo de la coca".El embajador dejó muy clara la diferencia entre coca y cocaína, ya que la primera se utiliza en muchos casos con fines muy positivos, como la elaboración de medicamentos o incluso para calmar el hambre.Para convertirla en cocaína hacen falta precursores químicos que proceden de países industrializados y "si se quisiera reducir, se tendría que exigir mas control de esos países para evitar que lleguen a ciertas industrias ilícitas".En este sentido, el texto aprobado hoy por el PE precisa que, en la lucha contra los cultivos ilegales, "se debe dar preferencia a las soluciones negociadas y concertadas, la reforma agraria y los cultivos de sustitución, así como a las acciones penales contra los traficantes y los blanqueadores de dinero, en detrimento de las campañas de fumigación dirigidas contra los campesinos productores".La Eurocámara insiste en la importancia de reforzar la cooperación regional e interregional en esta materia y considera que el país no podrá alcanzar la paz a no ser que se introduzcan profundos cambios en el modelo de distribución de riqueza.El Parlamento insiste en que la intervención de la UE, "en respuesta al plan militar a gran escala de Estados Unidos, deberá seguir una estrategia propia, no militarista, que conjugue neutralidad, transparencia, participación de la sociedad civil y compromisos de los participantes en la mesa de negociación".Asimismo, considera que un mayor grado de militarización de la lucha contra la droga acarrea el riesgo de una escalada del conflicto en la región y que las soluciones militares no pueden conducir a una paz duradera.El Parlamento reitera su firme apoyo al proceso de paz iniciado por el presidente colombiano, Andrés Pastrana y pide a las FARC (Fuerzas Armadas de Revolución Colombianas) que vuelvan a la mesa de diálogo.




