Miles de cadáveres en descomposición tras terremoto en la India
El nauseabundo hedor de miles de cadáveres pudriéndose en Anjar, bajo los escombros del peor sismo registrado en la India, es insoportable.
ANJAR, India -- El nauseabundo hedor de miles de cadáveres pudriéndose en Anjar, bajo los escombros del peor sismo registrado en la India, es insoportable.Los socorristas usan ahora guantes de goma y se cubren el rostro con mascarillas verde claro para evitar la pestilencia.Anjar es el escenario de una de las mayores tragedias producto del potente terremoto que sacudió el viernes el oeste de la India, dejando al menos 20.000 muertos.Las autoridades estiman que más de 350 niños están sepultados bajo toneladas de escombros.Los niños, de entre 5 y 12 años, habían salido a celebrar el Día de la República en uniformes de vistosos colores, cuando el terremoto azotó con toda su fuerza y desbarató los edificios en el callejón por donde desfilaban.La mayoría de esos niños quedó bajo los escombros.Testigos dijeron que algunos niños tuvieron tiempo de correr, mientras gritaban horrorizados, para escapar de las toneladas de concreto que se les venían encima.Las autoridades difieren acerca de cuántos niños puedan estar soterrados y muertos bajo los escombros.Según las cifras del alcalde de Anjar, Mrudula Pande, había unos 400 niños participando en el desfile y sólo 35 de ellos sobrevivieron.Durante los primeros días, los socorristas no pudieron llegar hasta este remoto poblado de 100.000 habitantes, lo que obligó a los residentes a tratar de levantar los escombros y a sacar a sus familiares ayudándose de troncos, herramientas caseras y hasta con las manos y las uñas sangrantes. LOS SOCORRISTAS LLEGARON DEMASIADO TARDECuando llegaron los socorristas y sus modernas herramientas, era ya demasiado tarde.El cadáver de una mujer que oraba dentro de un templo hindú que se desplomó, fue sacado el lunes de entre las ruinas y su estado de descomposición era muy avanzado.El alcalde de Anjar asegura que hay por lo menos 5.000 bajo los escombros."Los residentes de la localidad esperan con ansia la ayuda de los socorristas para sacar a sus familiares de entre los escombros", dijo.Los soldados utilizaban todo tipo de herramientas y hasta sus propias manos para retirar los escombros.Un equipo de socorristas de la Cruz Roja, con un perro especializado para olfatear la presencia de víctimas, llegó a la localidad para sumarse a las tareas de rescate.En el centro de Anjar, en medio de un hedor insoportable, las montañas de escombros no permiten a los socorristas acercarse a donde están soterrados los cadáveres de miles y los familiares, atentos a las tareas de rescate, se tapan el rostro con paños para evitar el nauseabundo olor.Como en muchas otras poblaciones alejadas de la capital, los residentes de Anjar se sintieron abandonados por el gobierno central."La población de Anjar quedó al garete, abandonada del gobierno central... nadie llegó hasta acá durante los primeros días de la desgracia", se quejó amargamente el alcalde.El terremoto sacudió el oeste de la India el viernes con aterradora intensidad, cuando la gente se preparaba para celebrar el feriado nacional del Día de la República.El ejército y la fuerza aérea organizaron una masiva operación de rescate y enviaron equipos de comunicación por satélite para restaurar las comunicaciones en el país, pero la ayuda no llegó a tiempo a pequeñas localidades como Anjar.




