Primer ministro visita zona devastada por sismo que causó 20.000 muertos
El primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, visitó este lunes Bhuj, en el oeste de la India, donde miles de personas vagan por las calles huyendo del horror, mientras disminuye la esperanza de encontrar supervivientes, tres días después del sismo que podría haber causado más de 20.000 muertos.
BHUJ, India - El primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, visitó este lunes Bhuj, en el oeste de la India, donde miles de personas vagan por las calles huyendo del horror, mientras disminuye la esperanza de encontrar supervivientes, tres días después del sismo que podría haber causado más de 20.000 muertos.Vajpayee, que llegó a mediodía acompañado por su ministro del Interior, L.K.Advani, a Bhuj, a unos 20 km de distancia del epicentro, sobrevoló en helicóptero la región asolada, donde muchas localidades fueron prácticamente borradas del mapa.El primer ministro anunció una primera ayuda federal de 110 millones de dólares al Estado de Gujarat. También elogió los esfuerzos desplegados por los equipos de rescate, pero agregando que había que hacer mucho más. "Estoy aquí por solidaridad con los damnificados. No están solos en estos momentos desastrosos", declaró.El gobierno federal precisó que se habían encontrado de momento 6.362 cadáveres y contabilizado 15.000 heridos. Pero el ministro de Defensa, George Fernandes, estimó que los muertos ascendían a 20.000, "probablemente más"."Aún hay algunas esperanzas de encontrar supervivientes pero es necesario actuar rápido", dijo Patrick Fuller, responsable regional de la Federación Internacional de la Cruz Roja. "La principal dificultad es ahora juntar los cadáveres e incinerarlos", agregó.Sin embargo, los socorristas priorizan la ayuda a los supervivientes y a cientos de miles de sin techo desesperados. Ya hubo casos de robo y pelas por un poco de agua."Nuestra principal preocupación ahora es suministrar alojamientos y medicamentos", señaló Sandy Blanchet, del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y también mencionó la amenaza de epidemias, debido al amontonamiento de cadáveres en espera de cremación.Algunos socorristas aseguraron que los cuerpos en descomposición desprendían un olor hediondo y a veces perros errantes despedazaban cadáveres bloqueados entre los escombros.Miles de supervivientes hambrientos y sedientos intentaban por todos los medios huir de las réplicas y de los saqueos. "Nos pararemos cuando estemos en seguridad. Incluso si tenemos que caminar hasta Ahmedabad" (a 350 km), declaró Chagganbhai Swami, que dirige su familia de ocho personas a través de los escombros."Sólo quiero huir de este cementerio que sepultó a mi familia", dijo Laxmiben Desai, que se quedó sin marido, padre y dos hermanos y que tuvo que vender dos brazaletes de oro por una plaza en un camión.Una serie de nuevas réplicas de 3,5 a 4,6 grados de magnitud, registradas este lunes por la mañana, incrementó el número de fugitivos.La ayuda humanitaria mundial empezó a llegar a Ahmedabad, principal ciudad de Gujarat, un Estado que posee 42 millones de habitantes y una de las regiones más prósperas de la India.El gobierno indio pidió un préstamo de 1.500 millones de dólares al Banco Mundial y al Banco Asiático de Desarrollo para afrontar las consecuencias de esta catástrofe.El Banco Mundial respondió ofreciendo este lunes un crédito de 300 millones de dólares para las operaciones de rescate.Vajpayee afirmó el lunes en Ahmedabad que India aceptaría la ayuda de todos los países, incluido Pakistán. Con anterioridad, el general Pervez Musharraf, jefe del régimen militar paquistaní, lamentó que India hubiera rechazado una oferta de ayuda de Islamabad.India y Pakistán, Estados formados tras la división del subcontinente indio durante la independencia de 1947, nunca se reconciliaron y enfrentaron tres guerras, dos de ellas por Cachemira, región del Himalaya de mayoría musulmana cuya soberanía se disputan.




