Jefe paramilitar colombiano ordena depuración por matanza
El máximo jefe de los escuadrones paramilitares de ultraderecha de Colombia anunció que ordenó una depuración al interior del comando que asesinó a machetazos 28 campesinos en una incursión en un pueblo montañoso del norte del país.
BOGOTA.-- El máximo jefe de los escuadrones paramilitares de ultraderecha de Colombia anunció que ordenó una depuración al interior del comando que asesinó a machetazos 28 campesinos en una incursión en un pueblo montañoso del norte del país.Carlos Castaño, el líder de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organización que agrupa a los escuadrones paramilitares, hizo el anuncio en una carta que envió al defensor del pueblo Eduardo Cifuentes, quien condenó energicamente la matanza y reprochó a sus autores.La matanza del miércoles en el caserío de Chengue, en el departamento de Sucre, al norte de Colombia, fue una de las peores de los últimos meses en el conflicto interno que desangra este país sudamericano y que dejó 35.000 civiles muertos en los últimos 10 años."También yo he condenado esta acción. He ordenado una revisión y depuración al interior de la comandancia del Bloque Norte de las AUC", dijo Castaño.Los autores de la matanza, que vestían trajes de combate y portaban fusiles de asalto, incendiaron el pueblo y saquearon el comercio, lo que provocó un éxodo campesino.Sin embargo, en la misma comunicación Castaño justificó en parte el ataque y dijo que las víctimas no eran "inocentes al margen del conflicto", aunque afirmó que como comandante busca impedir muertes innecesarias."Realmente lamento que este tipo de situaciones se presente", agregó el líder de los paramilitares que cuentan con unos 8.000 hombres en armas y combaten con violentos métodos a la guerrilla izquierdista y sus simpatizantes en medio de la guerra interna.La declaración de Castaño coincidió con un comunicado de la oficina en Colombia del alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos que condenó el incremento de la matanzas y los homicidios selectivos que en lo que va de 2001 han cobrado la vida de más de un centenar de personas.Organizaciones nacionales e internacionales acusan a los paramilitares de cometer la mayoría de las matanzas que se registran en Colombia en medio de su "guerra sucia" contra la guerrilla, así como de contar con el apoyo de algunos miembros de las fuerzas de seguridad.Pero las fuerzas militares de Colombia niegan apoyar a esos grupos que se financian con aportes de narcotraficantes, genaderos y comerciantes perseguidos por la guerrilla.Pese a la agudización del conflicto en Colombia, el Departamento de Estado de Estados Unidos informó el jueves que el gobierno de Colombia y su ejército han tenido una mejoría en derechos humanos en los últimos seis meses.




