Embajador ante la ONU reclama solidaridad con Colombia
El representante permanente de Colombia ante la ONU, el embajador Alfonso Valdivieso, afirmó hoy que su país "no constituye una amenaza para sus vecinos", y reclamó solidaridad en la lucha contra el narcotráfico.
NACIONES UNIDAS - El representante permanente de Colombia ante la ONU, el embajador Alfonso Valdivieso, afirmó hoy que su país "no constituye una amenaza para sus vecinos", y reclamó solidaridad en la lucha contra el narcotráfico.En declaraciones a EFE, Valdivieso, ex fiscal general, dijo a los críticos que el Plan Colombia antidrogas de su país "es indispensable" si bien "a veces, desafortunadamente, es incomprendido como concepto", agregó.Fuentes del organismo mundial declararon que el viaje que hará este mes a Bogotá el asesor especial para Colombia del secretario general de la ONU, Jan Egeland, será una "visita habitual".En países limítrofes existe el temor a que el Plan Colombia, al que Estados Unidos aportará 1.300 millones de dólares, agrave la lucha entre los guerrilleros izquierdistas y los paramilitares o genere un éxodo de civiles y una "vietnamización" de la región.Valdivieso restó importancia a noticias sobre un creciente número de refugiados de su país en Ecuador al afirmar que, a veces, la población civil "se ve entre dos fuegos", el de la guerrilla y el de los paramilitares, "pero actualmente el problema de los refugiados es bastante reducido -no diría que inexistente- y manejable"."Colombia y la región se vietnamizarían de no haber esfuerzos como el del Plan Colombia", manifestó Valdivieso, quien añadió que "la virtud de tales esfuerzos es que tienden a solucionar los problemas".Cuando en Perú y Bolivia comenzaron a erradicar los cultivos de coca "nosotros sabíamos que ello traería consecuencias en Colombia, pero no nos opusimos a pesar de que a medida que se reducían en esos países aumentaban en el nuestro", recordó."Eso no ocurrió por arte de magia", comentó, al insistir en que "el negocio se integró en Colombia, donde se procesaba la pasta traída de Perú y Bolivia, pero nosotros nunca manifestamos un sentimiento egoísta, o pesimista, o reservas respecto de lo que estaban haciendo pues también aquello era parte de la lucha contra el narcotráfico".Por eso, "estamos reclamando hoy su solidaridad", declaró Valdivieso, cuyo país es actualmente miembro del Consejo de Seguridad, el máximo organismo de decisión de la ONU.El diplomático, que también preside el Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad contra los integristas islámicos del movimiento Talibán en Afganistán, está persuadido de que las resistencias y los temores que despierta el Plan Colombia se deben fundamentalmente a "malos entendidos que inicialmente se prestan a cuestionamientos"."Estamos seguros de que Colombia no representa una amenaza para ninguno de los países vecinos", agregó, y destacó que "sí es importante que se preocupen, se interesen y entiendan que existen vasos comunicantes y que la delincuencia es organizada pues no se circunscribe a un entorno regional delimitado por las fronteras patrias".Pero eso, manifestó, no quiere decir que el hecho de que Colombia haga lo que tiene que hacer les perjudicará, "más perjudicial sería que Colombia no lo haga" para combatir contra el narcotráfico, afirmó.Según Valdivieso, los países vecinos deberían actuar "con un criterio comprensivo, estar alerta y esforzarse para impedir que los vasos comunicantes de la delincuencia les acarreen perjuicios y problemas, para lo cual deben contar con la solidaridad colombiana".La legalización de las drogas para resolver los problemas que suscitan su producción y tráfico ilícitos "es una barbaridad", declaró el embajador colombiano, al reiterar que al narcotráfico "hay que enfrentarlo donde existe y también en las sociedades narcoconsumidoras, como Estados Unidos".También existe ahora el negocio del secuestro de niños y el comercio ilegal con ellos, "¿legalizarían ese tráfico?", se preguntó el embajador."Colombia puede mostrar con orgullo que los narcotraficantes, que fueron en una época 'primeras personas', hoy no lo son más pues están absolutamente estigmatizados. Este es un éxito que no se le reconoce a Colombia debido a la complejidad del problema", comentó.




