Tras certificación de Bush, el colegio electoral a debate en EEUU
La confirmación oficial de George W. Bush como presidente electo de Estados Unidos, a pesar de haber conseguido casi medio millón de votos populares menos que su rival, Al Gore, ha vuelto a poner en el candelero la oportunidad del denominado colegio electoral.
WASHINGTON.---- La confirmación oficial de George W. Bush como presidente electo de Estados Unidos, a pesar de haber conseguido casi medio millón de votos populares menos que su rival, Al Gore, ha vuelto a poner en el candelero la oportunidad del denominado colegio electoral.El colegio electoral es una institución ancestral ideada por los "padres fundadores" que, por medio de una elección indirecta, permite que EEUU designe presidente a un candidato que, sin embargo, no ha sido el más votado por el pueblo, como ocurrió en 2000.Las protestas al más alto nivel quedaron patentes el sábado durante la sesión conjunta del Congreso en la que se certificó la victoria de Bush, cuando un total de 16 congresistas demócratas, en su mayoría negros, abandonaron el hemiciclo para denunciar el recuento de votos en Florida.La representante demócrata de California Barbara Lee dejó patente su malestar al indicar que el "derecho al voto no tiene ningún sentido si no se cuentan todos los votos".Esto es lo que en su opinión, compartida por sus compañeros del "caucus" negro de la Cámara de Representantes, ha ocurrido en Florida y por ello este grupo de congresistas están decididos a pelear en el Capitolio para que lo sucedido este año no vuelva a ocurrir.A juzgar por los resultados de la última encuesta realizada por "Gallup", no son los únicos en pensar así ya que seis de cada diez ciudadanos cree que debe eliminarse el actual sistema electoral.El sondeo señala que el 59 por ciento de los estadounidenses aboga por la eliminación del colegio electoral, mientras un 37 por ciento favorece la permanencia del actual sistema electoral.El presidente de EEUU es elegido por medio de un complicado sistema por el cual cada estado y la capital, Washington D.C., envían 538 compromisarios al colegio electoral, donde se vota formalmente por el gobernante estadounidense.Bush ganó la Presidencia con 271 votos electorales, a pesar de que Gore tuvo medio millón más de sufragios.En estos momentos, quizá porque les ha salido bien, el sondeo de Gallup indica que entre los republicanos el apoyo al sistema electoral es mayor y alcanza al 56 por ciento.Sin embargo, un 75 por ciento de los demócratas favorece enmendar la Constitución y crear un nuevo sistema electoral en el país.El colegio electoral es una institución que ha pasado desapercibida en las elecciones del siglo XX ya que, en todas ellas, el presidente electo ha sido también el más votado por el pueblo y es por tanto el que ha recibido la mayoría de los votos electorales de los compromisarios que cada estado envía al colegio electoral.Los votos electorales son proporcionales a la población de cada estado y el candidato que más votos consigue es el que se lleva todos los votos electorales del estado.Los redactores de la Constitución organizaron el colegio electoral para asegurarse de que en el futuro los pequeños estados o los menos poblados fueran tenidos en cuenta por Washington.Desde entonces, la institución ha funcionado sin problemas durante generaciones a excepción de tres ocasiones en el siglo XIX.La más sonada y similar a la de 2000 se produjo en 1888 cuando el entonces presidente, Grover Cleveland, buscaba su reelección frente al ex senador de Indiana Benjamin Harrison.Cleveland consiguió el favor del pueblo y el voto popular, pero los votos electorales estaban con su oponente y quien llegó a la Casa Blanca en esa ocasión fue Ben Harrison, 23 presidente de EEUU.El colegio electoral tiene un total de 538 votos y para ganar la presidencia son necesarios 270.El problema central al que se enfrenta ahora Estados Unidos es que su democracia no es directa y proporcional, y a estas alturas del siglo XXI son muchos los que se cuestionan su viabilidad.Entre las primeras en alzar su voz en este sentido está la senadora por Nueva York Hillary Rodham Clinton, quien se ha manifestado ya a favor de abolir el colegio electoral.Hillary argumenta que hoy "somos una nación muy diferente a la que existía hace 200 años", y por lo tanto hay algunas instituciones cuyo objetivo hay que revisar.Por ello, ha afirmado que va a respaldar la propuesta presentada hace siete años por el representante por Nueva York Michael McNulty con el propósito de eliminar el sistema de colegio electoral en la elección del presidente de EEUU.Sin embargo, el asunto no es fácil ya que se requiere la aprobación de una enmienda constitucional, un mecanismo complicado que, seguramente, se encontrará con la oposición de los representantes de los estados más pequeños que sienten que, sin colegio electoral, desaparecerán del mapa federal.




