Tribunal analiza argumentos de Gore y Bush
El Tribunal Supremo de EEUU, queescuchó la víspera los argumentos de los abogados del republicano George W. Bush y el demócrata Albert Gore, podría pronunciarse hoy sobre el controvertido caso del recuento manual de votos en Florida, definitivo para conocer quien será el próximo presidente del país.
WASHINGTON.- El Tribunal Supremo de EEUU, queescuchó la víspera los argumentos de los abogados del republicano George W. Bush y el demócrata Albert Gore, podría pronunciarse hoy sobre el controvertido caso del recuento manual de votos en Florida, definitivo para conocer quien será el próximo presidente del país.Kathy Arberg, portavoz del alto tribunal, dijo ayer que la decisión no se esperaba de inmediato, pero, dada la trascendencia del asunto, se espera que la resolución se conozca pronto.Los nueve jueces del Tribunal Supremo, con sede en Washington, han escuchado ya los argumentos de ambos abogados en pro y en contra del recuento manual de votos "dudosos" en Florida, en una audiencia de 90 minutos que tuvo lugar ayer lunes.Están en juego 43.000 votos de Miami Dade y otros condados que no pudieron ser "leídos" por las máquinas en la noche de las elecciones, el 7 de noviembre. Si no se tienen en cuenta, ganará Bush, pero si se cuentan, Gore tendría una nueva oportunidad.Las cartas están echadas. Si el tribunal falla a favor de Bush, ese será el final de las aspiraciones de Gore a la Presidencia, ya que los demócratas no recurrirían la decisión, según ha explicado el líder de este partido en la Cámara de Representantes, Richard Gephardt.Pero si el fallo es a favor de las tesis del vicepresidente Gore, permitir que el recuento manual de votos continúe, los asesores de Bush han anunciado que recurrirán a todas las instancias posibles.El candidato republicano ha declarado que sus abogados están confiados en obtener la victoria en el Supremo. "Si ellos lo están. Yo también", precisó Bush.El presidente estadounidense, Bill Clinton, no ha querido pronunciarse acerca de qué resultado prevé en el Supremo, pero ha señalado que "de un modo u otro, será una decisión histórica con la que tendremos que vivir siempre".Ni Bush, ni Gore han estado presentes en la vista para oír los argumentos de ambas partes, pero tres hijos del vicepresidente de EEUU y el jefe de campaña demócrata William Daley y el de la republicana Don Evans han seguido en directo las exposiciones.Los jueces del Supremo dirigieron numerosas preguntas a los letrados de ambas partes sobre qué votos deberían o no ser contabilizados, si se trataba de un asunto federal o no y sobre las consecuencias de paralizar o dejar seguir el recuento de votos."Todos los jueces están muy preparados" reconoció David Boies, el abogado que ha representado a Gore en los argumentos orales y que definió su intervención como "un interrogatorio de 45 minutos".Tanto Boies, como su oponente en el estrado, el veterano abogado Theodore Olson, quien ha defendido las tesis de Bush, salieron del Tribunal Supremo con la convicción de que los jueces tomarán una decisión justa y que le será favorable.Pero en el seno del tribunal parece existir también una división que reproduce las tendencias políticas de los nueve jueces.Según el diario "The Washington Post", los jueces que quedaron el pasado sábado en minoría al ordenar el Tribunal por 5 votos a 4 la paralización del recuento manual de votos, han intentado alcanzar un compromiso que permita que los recuentos continúen.El diario agrega que no está claro si los jueces de la facción minoritaria del Tribunal Supremo tendrán éxito en sus intentos.Buena parte de las preocupaciones del Supremo se centran también en la decisión del Tribunal Supremo de Florida de extender hasta el 27 de noviembre el plazo para certificar los resultados electorales y permitir que continuara el recuento manual.El tribunal de Florida respondió ayer al Supremo de la nación que la decisión se basó "en las leyes del Estado de Florida, vigentes desde hace tiempo".Hoy martes concluye el plazo para escoger a los electores de cada estado, incluidos los 25 que corresponden a Florida, pero la fecha clave será el día 18 de diciembre, cuando debe reunirse el Colegio Electoral, con sus 538 miembros, para elegir al próximo presidente de EEUU.




