Se disminuyen las esperanzas de Gore
El margen de maniobra del candidato demócrata Al Gore se sigue reduciendo y sus intentos de ganar las elecciones presidenciales de Estados Unidos recaen ahora sólo en los recuentos finales de dos condados de Florida.
MIAMI --- El margen de maniobra del candidato demócrata Al Gore se sigue reduciendo y sus intentos de ganar las elecciones presidenciales de Estados Unidos recaen ahora sólo en los recuentos finales de dos condados de Florida.El Tribunal Supremo de Florida asestó anoche un revés serio a Gore cuando rechazó un recurso de los demócratas para que ordenara al condado de Miami-Dade que reanudara el recuento, después de que su junta electoral decidiera suspenderlo definitivamente "por falta de tiempo".Los siete jueces del más alto tribunal de Florida, interrumpieron sus celebraciones del "Día de Acción de Gracias", para coincidir, por teléfono, en la negativa. Dos días antes habían dado un espaldarazo a los demócratas al fallar que los recuentos manuales son válidos y deben ser tenidos en cuenta.Los demócratas confiaban que del recuento manual de más de 600.000 votos en Miami-Dade, el de mayor población en Florida, pudieran surgir nuevos votos para Gore una vez que del 22 por ciento escrutado, aparecieran 157.Ante este revés, el equipo de campaña de Gore amenazó con impugnar los resultados electorales en el condado de Miami-Dade y no reconocer la derrota del vicepresidente frente a su oponente republicano, George W. Bush, si éste es certificado como ganador el próximo domingo o lunes.En su demanda, los demócratas habían alegado que en ese condado, los tres miembros de la junta electoral fueron "intimidados por protestas, agresiones políticas y actitudes casi mafiosas" por parte de los republicanos, lo que les obligó a suspender el recuento.Los abogados de Gore aseguraron que podrían presentar el lunes la impugnación de los resultados que previsiblemente hará públicos ese mismo día la secretaria de Estado de Florida, Katherine Harris.Si esta iniciativa no tiene éxito, el partido perdería los 157 votos de Gore y los que hubieran podido surgir en un recuento manual, especialmente de los 10.750 dudosos que fueron apartados por no tener las papeletas una perforación que indicase una preferencia por uno de los candidatos.El plazo impuesto por el Tribunal Supremo de Florida para que los condados certifiquen los resultados finales de sus recuentos vence este domingo a las 17.00 horas (22.00 GMT).Poco después en la noche, o temprano el lunes, la Secretaria de Estado de Florida, la republicana Katherine Harris, podría certificar los resultados oficiales del estado.Y estos, hasta hoy viernes, indican que el candidato republicano, George W. Bush, es el vencedor en Florida por 719 votos de ventaja sobre Gore.Por lo tanto, Bush se llevaría los 25 votos electorales del estado que le ayudarían a alcanzar los 270 necesarios para ganar la presidencia de Estados Unidos.Esta secuencia de eventos podría venirse abajo si en los recuentos finales de los condados de Broward y Palm Beach aparecen nuevos votos para Gore que le ayuden a superar la escasa ventaja de Bush.Y también todo depende si el Tribunal Supremo de Estados Unidos en Washington decide aceptar un recurso de los republicanos para paralizar los recuentos manuales en Florida.Los abogados de Gore han presentado un recurso ante el Supremo en el que consideran que el más alto Tribunal del país no debiera entrar en asuntos que son competencia de los estados, como es el recuento manual de votos que se lleva a cabo en Florida.Los demócratas consideran que el más alto tribunal del país debe abstenerse de involucrarse "en un asunto electoral que solo incumbe a los tribunales estatales".En el recuento de Broward, Gore ha obtenido 225 nuevos votos y en el Palm Beach, 14. En ambos condados se inicia hoy el recuento crucial de unos 12.000 votos que inicialmente fueron declarados nulos por no tener una perforación las papeletas.Bajo un examen visual, los miembros de las juntas electorales de eso dos condados donde predominan los demócratas, pueden detectar "una intención de voto" si aprecian un agujero no consumado o una marca abultada, sin necesidad de que haya una perforación completa.Los republicanos se han quejado de una forma enérgica que este sistema es "arbitrario e injusto" y que está sujeto a "errores humanos", además de "manipulaciones" por parte de juntas electorales controladas por los demócratas.




