Conferencia sobre el clima: temor de los ecologistas a un acuerdo vacío
Las numerosas organizaciones ecologistas presentes en la Conferencia de La Haya sobre el Cambio Climático temen que los 180 países participantes aprueban el sábado un acuerdo que desvirtue el Protocolo de Kyoto (1997), para salvar las apariencias tras dos semanas de infructuosa negociación.
LA HAYA - Las numerosas organizaciones ecologistas presentes en la Conferencia de La Haya sobre el Cambio Climático temen que los 180 países participantes aprueban el sábado un acuerdo que desvirtue el Protocolo de Kyoto (1997), para salvar las apariencias tras dos semanas de infructuosa negociación."Temo que en esta conferencia no se logre más que un acuerdo que se traduzca en un aumento significativo de las emisiones de gas de efecto invernadero", en lugar de la reducción de 5,2% prevista inicialmente en el protocolo de Kyoto, consideró el viernes Bill Hare, jefe de la delegación de Greenpeace.Las organizaciones ecologistas reunidas en la Climate Action Network (CAN) rechazaron firmemente el documento presentado la víspera por Jan Pronk, el presidente holandés de la conferencia, como "base para un acuerdo"."Estados Unidos obtuvo casi todo lo que deseaba", consideró Hare. "Estoy particularmente preocupado por los bosques, que permitirán a los países ricos proceder a la plantación de especies de crecimiento rápido en los países en vías de desarrollo para obtener mayores cuotas de emisión, en detrimento de los bosques tropicales y de la biodiversidad", agregó.Los ecologistas confían en la Unión Europea, enfrentada a Estados Unidos en la mayor parte de cuestiones pendientes, para lograr que el acuerdo avance en el buen sentido."Alentamos a la Unión Europea a dejar de dormir, a dejar de comer, a dedicar todo su tiempo a negociar duro para lograr un acuerdo creíble para los millones de personas que nos están mirando", lanzó Reda Verheyen, de Amigos de la Tierra.Según Verheyen, "el protocolo de Kyoto constituía el mínimo estricto para afrontar el cambio climático. La propuesta de Jan Pronk para obtener un acuerdo constituye una dilución adicional del tratado".Los ecologistas están omnipresentes en el proceso de negociación. Y recurren a enormes dosis de imaginación para recordar a los delegados su deber de "salvar el planeta".Pero no sólo sirven para animar las extremadamente serias negociaciones entre los gobiernos. También aportan un conocimiento real del problema, reconocido por el conjunto de delegaciones.Las organizaciones no gubernamentales (ONG) siguen el proceso de negociación para luchar contra el calentamiento del planeta desde la Cumbre de la Tierra de Río (1992) y tienen un estatuto de observadores, asistiendo a todas las reuniones públicas.




