Ayuda de la DEA en caso Escobar fue más amplia de lo revelado
La ayuda estadounidense en la cacería y muerte del narcotraficante colombiano Pablo Escobar a manos de la policía de su país fue más amplia de lo conocido, e incluyó agentes de fuerzas de élite y millones de dólares en apoyo logístico, reveló hoy un diario norteamericano.
WASHINGTON - La ayuda estadounidense en la cacería y muerte del narcotraficante colombiano Pablo Escobar a manos de la policía de su país fue más amplia de lo conocido, e incluyó agentes de fuerzas de élite y millones de dólares en apoyo logístico, reveló hoy un diario norteamericano.En un adelanto de una investigación que comenzará a publicar mañana, el diario The Philadelphia Inquirer dice que además de la muerte de Escobar, el 2 de diciembre de 1993, el grupo especial colombiano que trabajó con los expertos estadounidenses es el responsable del asesinato de 300 colaboradores y familiares del extinto líder del Cártel de Medellín.Estados Unidos había admitido que agentes especiales de ese país entrenaron al grupo colombiano que lanzó la persecución de Escobar. También se conocía que especialistas norteamericanos fueron quienes coordinaron las interceptaciones telefónicas que llevaron a la detección del escondite de Escobar en Medellín.Ahora, el informe del diario de Filadelfia dice que la ayuda norteamericana incluyó agentes de élite de la Fuerza Delta y de los Marines y millones de dólares en apoyo logístico y material.También elementos de la CIA, el FBI, la DEA y la Agencia de Seguridad Nacional estuvieron involucrados en la cacería de Escobar.El Inquirer señala que "Estados Unidos siguió proveyendo inteligencia y entrenamiento al grupo de búsqueda (colombiano) cuando los asesinatos continuaban". Un funcionario estadounidense comprometido en la operación, Morris Busby, luego embajador, dijo a los investigadores del diario que las denuncias sobre conexiones con la policía colombiana "no son convincentes".Escobar fue muerto en el tejado de la casa donde se escondía en Medellín, dieciséis meses después de que, con su escape de la lujosa cárcel construida expresamente para alojar al capo narcotraficante, humilló a las autoridades colombianas que habían alcanzado con él un acuerdo.El capo había llegado al trato después de que la Constitución colombiana de 1991 estableció que los nacionales de ese país no podían ser extraditados, evitando de hecho el envío de personas acusadas de delitos en especial en Estados Unidos."Prefiero una tumba en Colombia a una celda en Estados Unidos", es una de las frases más célebres de Escobar, el hombre al que se señala como responsable de la muerte de cientos de policías y soldados y de cuatro candidatos presidenciales colombianos, además de la del procurador Carlos Hoyos, en 1988.Estados Unidos mantenía a Escobar en sus listas de los "enemigos públicos" más buscados.Según el diario, Busby y los agentes de la DEA presionaron para que Estados Unidos mantuviera el decidido apoyo a la cacería de Escobar a pesar de los trascendidos que decían que la fuerza especial de policía que perseguía al capo narcotraficante contaba a su vez con el sostén de los llamados Los Pepes (perseguidos por Pablo Escobar).Busby, quien coordinaba las acciones de las fuerzas estadounidenses junto al jefe de la oficina local de la CIA, Bill Wagner, dijo al diario que esas acusaciones eran inconsistentes.Funcionarios colombianos consultados hoy por la prensa estadounidense -como el ex ministro de Justicia Enrique Parejo y el general Hugo Martínez- negaron o relativizaron cualquier relación de los paramilitares Los Pepes con el grupo especial que dio la cacería de Escobar.Según denuncias en Estados Unidos, Escobar participó en maniobras de narcotráfico para favorecer las actividades de la contra nicaraguense que luchaba contra el gobierno sandinista, con el visto bueno de la CIA. Algunos de los reportes revelados por la propia central norteamericana de inteligencia incluyen el nombre de Escobar entre aquellos contactados por personajes involucrados en esas supuestas maniobras.




