Premios Nobel piden esfuerzo por la paz en un mundo globalizado
Los diecisiete Premios Nobel de la Paz, reunidos hoy en Roma en su II cumbre mundial, han pedido el abandono de viejos modelos basados en el antagonismo y un esfuerzo para la paz en el "irrefrenable proceso de globalización" del planeta.
ROMA --- Los diecisiete Premios Nobel de la Paz, reunidos hoy en Roma en su II cumbre mundial, han pedido el abandono de viejos modelos basados en el antagonismo y un esfuerzo para la paz en el "irrefrenable proceso de globalización" del planeta.En el curso de una reunión de tres días en el Campidoglio, sede del Ayuntamiento de la capital italiana, los participantes en este foro pidieron hoy ser escuchados por los gobernantes del mundo cuando se produzcan emergencias y conflictos internacionales.Los galardonados con el Nobel de la Paz son los más indicados para ofrecer soluciones y estrategias "para alcanzar una convivencia pacífica entre todos los hombres del planeta", según dijo el ex líder de la Unión Soviética Mijail Gorbachov, cuya Fundación promueve la cumbre.Gorbachov subrayó la existencia de "nuevos instrumentos para la paz" que refuerzan la integración, la tolerancia y el respeto a los derechos humanos, al señalar el extraordinario avance de tecnologías como internet.En el debate estaban presentes el polaco Lech Walesa, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, el timorense José Ramos Horta, la norirlandesa Betty Williams y el físico británico Joseph Rotblat.Asisten además al encuentro representantes de once organismos que han recibido este galardón, como Unicef, el Comité Internacional de la Cruz Roja o las ONG Amnistía Internacional y Médicos sin Fronteras.Los participantes en este foro han planteado hoy que la primera década del nuevo milenio, la comprendida entre los años 2001 y 2010, se declare "Década de fomento de una cultura de paz y no-violencia para los niños del mundo".La razón es la existencia de numerosas formas de violencia, como la física, psicológica, socio-económica, medioambiental y política, en la que viven muchos menores del mundo.Igualmente y por segundo día consecutivo se trató la cuestión de la condonación de la deuda externa, así como la responsabilidad de los medios de comunicación respecto al Tercer Mundo.El ex presidente polaco Lech Walesa, fundador del sindicato Solidaridad y Nobel de la Paz en 1983, destacó la iniciativa del Papa Juan Pablo II a favor del perdón de la deuda, un problema que consideró "ligado de forma indisoluble al de la paz".La representante del Centro Internacional por la Paz de Ginebra (Suiza), Susan George, recordó la movilización que en este año se ha producido en todo el mundo para la cancelación de la deuda externa de los países pobres.Sin embargo, George denunció que hasta ahora no se haya hecho nada al respecto ya que "la deuda es un instrumento político de gran poder" y el sufrimiento humano "no es capaz de cambiar las políticas económicas".Por su parte, la activista por la paz Betty Williams, Premio Nobel en 1976 por su papel en el conflicto en Irlanda del Norte, criticó la "exasperante lentitud" con que los países ricos avanzan en este sentido.También recordó que el presidente de EEUU, Bill Clinton, y el resto de Jefes de Estado de los países del G7 se habían comprometido a tomar medidas para reducir el endeudamiento de las naciones pobres.En la apertura de la reunión los Premios Nobel realizaron ayer un llamamiento para poner fin al conflicto que asola Oriente Medio, donde la violencia se ha recrudecido desde el mes pasado.Recordaron igualmente que el peligro nuclear constituye todavía una amenaza concreta para la humanidad, apoyaron una reforma que otorgue un mayor poder a la ONU y pidieron un mayor esfuerzo contra el aumento de la pobreza en el mundo.La cumbre de Premios Nobel es la segunda de este tipo que tiene lugar en Roma, tras la celebrada en el mes de abril del pasado año.Los participantes tiene previsto hoy, entre otros actos, asistir a un recital del tenor español José Carreras en la basílica de Santa María de los Angeles en Roma, mientras que mañana, lunes, día de clausura del encuentro, serán recibidos por el Papa en el Vaticano.




