Matanzas condicionan duelo Gore-Bush
Dos matanzas tiñen de sangre la carrera a la Casa Blanca, mientras tanto el candidato demócrata Al Gore interrumpió la campaña electoral para discutir en Washington con el presidente Bill Clinton la reacción norteamericana ante la matanza de Adén y los asesinatos diarios en Medio oriente.
WASHINGTON.--- Dos matanzas tiñen de sangre la carrera a la Casa Blanca, mientras tanto el candidato demócrata Al Gore interrumpió la campaña electoral para discutir en Washington con el presidente Bill Clinton la reacción norteamericana ante la matanza de Adén y los asesinatos diarios en Medio oriente.Durante algunas horas abandonó el rol de candidato por el más autorizado de vicepresidente llamado a participar en vitales decisiones de paz y seguridad nacional.Gore viajaba a Iowa pero decidió volver al mediodía a Washington para participar en la reunión en la Casa Blanca.La doble crisis obligó también a George Bush a rever sus planes.Vencedor del segundo debate, superando indemne el campo minado de las preguntas sobre política exterior, el gobernador de Texas perdió de golpe la atención de los medios y de los electores.Las imágenes de los brutales linchamientos en Medio Oriente y el nuevo ataque del terrorismo contra Estados Unidos sin embargo concentraron la atención de la gente.El gobernador de Texas que hace campaña en Michigan reescribió buena parte de sus discursos para dar más énfasis a los problemas internacionales del momento.Bush atacó a Gore por un acuerdo secreto firmado con Rusia, en 1995, que autorizaba al Kremlin para la venta de armas a Irán hasta diciembre de 1999.La revelación, que hizo hoy The New York Times, fue definida como "desconcertante" por Bush.El acuerdo secreto prometía a Moscú inmunidad a partir de una ley aprobada en 1992 por el Congreso que preveía sanciones para los países que proporcionaban armas a Irán e Irak.La ley del 1992 fue presentada por el propio Gore, cuando era senador, y por el republicano John McCain.Rusia siguió vendiendo armas a Irán incluso después de fines de 1999 violando el pacto secreto y haciendo estallar la protesta de los norteamericanos.Gore negó que el acuerdo secreto, firmado con el ex premier ruso Victor Chernomyrdin, constituya una violación de la ley del Congreso.Los temas internacionales siguen de este modo dominando la carrera a la Casa Blanca.Bush, después de haber superado la prueba de fuego de los dos primeros debates, estableció credenciales legítimas incluso en materia de política exterior y le gusta aventurarse cada vez más en un territorio que hasta ahora le estaba reservado a su rival.Pero las crisis internacionales terminaron desplazando los reflectores de la Casa Blanca y pueden también privar a Bush de la atención de los medios en una etapa delicada de su campaña, cuando se advertían cambios que le eran favorables.




