El grito de los excluidos en Brasil pide respeto para Colombia y Amazonia
Los movimientos sociales brasileños se unieron al grito de los excluidos de toda América que se celebrará este jueves y organizaron diversas manifestaciones que tienen como cuestión central el respeto a la soberanía colombiana y a la Amazonia.
RIO DE JANEIRO.--- Los movimientos sociales brasileños se unieron al grito de los excluidos de toda América que se celebrará este jueves y organizaron diversas manifestaciones que tienen como cuestión central el respeto a la soberanía colombiana y a la Amazonia.El movimiento "Otros 500 años", en el que se agrupan entre otros los campesinos sin tierra (MST), sindicatos y la iglesia progresista, convocó una manifestación frente a la embajada de Estados Unidos en Brasilia este miércoles, que se prolongará hasta la madrugada del jueves, seguida de un debate para analizar el "Plan Colombia y sus consecuencias para la región amazónica y para Brasil en particular"."El Plan Colombia de lucha contra la guerrilla y el narcotráfico es una muestra del imperialismo de Estados Unidos en Amazonia. Queremos que se aclare esta actuación y se proteja Amazonia de cualquier injerencia internacional", declaró a la AFP Alfonso Magalhaes, coordinador de esta manifestación, que también se celebrará ante la puerta del consulado de Estados Unidos en Sao Paulo.Además, la protesta pide que se libere a Oliverio Medina, representante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Brasil, detenido en septiembre en Foz de Iguazú, frontera con Paraguay y que podría ser extraditado a su país próximamente.El líder del MST, Joao Pedro Stedile, explicó que el "Grito latinoamericano de los excluidos" es una oposición al Fondo Monetario Internacional (FMI) y la "reconquista" que está intentado hacer Estados Unidos de la región, al financiar el Plan Colombia.El Grito de los excluidos se celebra en Brasil desde 1995 como respuesta a las desigualdades sociales y respuesta al sistema neoliberal. El país ya celebró una protesta similar el día 7 de septiembre, aniversario de la independencia del país, pero quiso solidarizarse con el resto de la región para pedir "justicia, trabajo y vida", aseguraron fuentes de la Confederación de obispos brasileños (CNBB)."Queremos lanzar un grito de protesta contra la desigualdad y la injusticia del mundo en que vivimos. Todos somos pasajeros de la misma nave pero viajamos en condiciones diferentes. La globalización está siendo finalmente una globocolonización", concluyeron las mismas fuentes.




