Gore y Bush se preparan para el segundo debate intensificando ataques mutuos
El segundo debate entre los candidatos a la Casa Blanca, el demócrata Al Gore y el republicano George W. Bush, que se disputará este miércoles, llega cuando la carrera por la presidencia aparece más reñida que nunca y los ataques mutuos se intensifican a cuatro semanas de los comicios.
WASHINGTON - El segundo debate entre los candidatos a la Casa Blanca, el demócrata Al Gore y el republicano George W. Bush, que se disputará este miércoles, llega cuando la carrera por la presidencia aparece más reñida que nunca y los ataques mutuos se intensifican a cuatro semanas de los comicios.El vicepresidente Gore y el gobernador de Texas se reencontrarán en la localidad de Winston Salem (Carolina del Norte, sureste del país) para otro duelo dialéctico tras el del pasado día 3 en Boston (noreste). Y desde el lunes preparan con sus consejeros este nuevo enfrentamiento.Gore se ha enclaustrado durante tres días en un laboratorio de investigación sobre tiburones en la localidad de Sarasota, en Florida, mientras Bush ha preferido su rancho, al norte de Austin, la capital del Estado que rige desde 1995.Desde el domingo pasado, ambos políticos se han dedicado toda suerte de críticas. Los demócratas se han ensañado con la política de Bush en Texas: dicen que faltan medidas anticontaminación y cobertura médica y social para los más necesitados.Por su parte, los republicanos han acusado al vicepresidente de atacar a Bush en el terreno personal y de dibujar un panorama sombrío de la situación en Texas con fines electorales "exagerando" ciertos datos.Este aumento de la agresividad fue perceptible a la mañana siguiente del primer debate. Gore, a quien los comentaristas políticos y algunas encuestas dieron como ganador por escaso margen, registra desde entonces un retroceso de su popularidad.Un sondeo del diario USA Today y la televisión CNN publicado este martes otorga a Bush el 50% de la intención de voto, por el 42% a Gore. Aunque consideran a éste más inteligente (47% a 36%), los consultados prefieren a Bush, pues creen que posee una mejor idea del futuro del país (46%-40%), es más honrado (48%-34%) y será un mejor dirigente (48%-38%)."Gore es mejor en los debates. Pero, aparentemente, esto no es lo que esperan los estadounidenses", comenta a la AFP el profesor Steve Hess, analista político de la Brookings Institution, de Washington.En este segundo debate, Bush tendría que encontrarse más cómodo que Gore por el formato escogido. En lugar de estar de pie en sendos estrados, ahora debatirán sentados alrededor de una mesa para responder a las preguntas del mismo moderador, el periodista de la televisión pública (PBS) Jim Lehrer."Pero esta vez habrá más cuestiones y comentarios sobre las relaciones internacionales", opina el profesor Hess, debido a la situación de violencia en Medio Oriente y al cambio político en Yugoslavia, tras la salida del poder del presidente Slobodan Milosevic."Estos asuntos constituyen un punto fuerte para Gore. Constataremos que tiene más experiencia en estos temas", augura Hess.Además de la política exterior, poco presente en el primer debate, Gore y Bush discutirán básicamente los mismos temas: la gestión de la prosperidad económica, los impuestos, la educación o la salud. Ambos políticos se enfrentarán una tercera y última vez el próximo 17 de octubre en San Luis (Misuri, centro del país).




