Miles de españoles condenan en silencio asesinato concejal
Miles de españoles condenaron hoy viernes en silencio el asesinato del concejal del Partido Popular José Luis Ruiz Casado, al tiempo que en su funeral se repudiaba esta última acción de la sangrienta ofensiva de ETA.
Sant Adriá del Besós (España), ---- Miles de españoles condenaron hoy viernes en silencio el asesinato del concejal del Partido Popular José Luis Ruiz Casado, al tiempo que en su funeral se repudiaba esta última acción de la sangrienta ofensiva de ETA.Frente a los ayuntamientos, instituciones, universidades y centros de trabajo, los españoles se concentraron durante varios minutos para recordar al concejal, de 42 años, asesinado el jueves de dos disparos en la cabeza en Sant Adriá del Besós.En esa localidad del cinturón industrial del cinturón de Barcelona, cientos de personas abarrotaron primero las inmediaciones del Consistorio y después la iglesia para recibir con aplausos al féretro con los restos mortales de Ruiz Casado."Yo no puedo como cristiano (...) dejarme llevar por ningún sentimiento de odio, pero sí que tengo que decir bien alto que lo que hacen los terroristas clama al cielo", dijo el arzobispo de Barcelona, Ricard María Carles, en el funeral por el edil asesinado.El arzobispo de Barcelona reiteró "la condena de esta muerte y violencia a todas luces injustificable, que desprecia la dignidad sagrada de la persona y de la vida".Al oficio religioso asistieron el vicepresidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, el presidente de la Generalitat (Ejecutivo regional) de Cataluña, Jordi Pujol, y otras personalidades de la vida política.La banda terrorista, embarcada en una de las ofensivas más sangrientas de su historia, ha asesinado este año a doce personas y con la muerte del concejal del PP de Sant Adriá del Besós son ya once los políticos de este partido que han muerto a manos de ETA en los últimos cinco años. Para protestar por esa última acción terrorista los españoles volverán a manifestarse en las próximas horas en las principales ciudades del país.Desde el jueves han sido muchos los llamamientos de los políticos para que los ciudadanos acudan masivamente a las manifestaciones en repulsa a ETA.Hoy, el secretario general del PP, Javier Arenas, afirmó que los ciudadanos tienen que ser "los grandes protagonistas" a la hora de defender la democracia en la calle.Arenas también animó a todos a tener una actitud "activa" de movilización contra el terrorismo, y pidió la máxima participación en las manifestaciones previstas para hoy en Barcelona y mañana en la ciudad vasca de San Sebastián.Los españoles están convocados por el movimiento ciudadano "Basta Ya" a manifestarse el sábado en San Sebastián contra el terrorismo de ETA y en favor del actual marco de autogobierno en el País Vasco.Un millar de personalidades de todo el mundo, como los escritores José Saramago, Gûnter Grass, Alvaro Mutis, Jorge Edwards, Augusto Monterroso, Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce Echenique se han adherido a esta iniciativa, que ha suscitado la polémica entre los sectores nacionalistas y no nacionalistas del País Vasco en un ejemplo más del clima de crispación que se vive en esa región.Precisamente hoy, el Parlamento regional vasco celebró un pleno en el que el lehendakari (presidente regional), Juan José Ibarretxe, admitió que si los partidos de la oposición optan por una situación de "bloqueo permanente y la confrontación, tendremos elecciones".Insistió, sin embargo, en que no iba a proponer hoy la convocatoria de comicios, como demanda insistentemente la oposición, y ofreció a los partidos abrir una nueva etapa política en esa región.Ibarretxe reconoció que con la vuelta a la violencia, ETA "dinamitó" no sólo la "colaboración institucional con Euskal Herritarrok (la marca electoral de Herri Batasuna, considerada brazo político de ETA), sino también el Pacto de Lizarra".El Pacto de Lizarra, que contempla propuestas soberanistas para el País Vasco, fue suscrito por las fuerzas nacionalistas e independentistas en septiembre de 1998, días antes de que ETA decretase un alto el fuego.




