Abolición total de minas antipersonales piden en Ottawa
Los países signatarios del Tratado de Ottawa contra las minas antipersonas hicieron hoy un nuevo llamamiento para la prohibición total y universal de este tipo de armas.
GINEBRA --- Los países signatarios del Tratado de Ottawa contra las minas antipersonas hicieron hoy un nuevo llamamiento para la prohibición total y universal de este tipo de armas.Los 138 países signatarios de la Convención sobre la prohibición del uso, almacenamiento, producción y transferencia de las minas antipersonas y su destrucción comenzaron en Ginebra su segunda reunión de seguimiento de la aplicación de este acuerdo."Cada minuto cuenta" es el lema de la reunión, que recuerda que cada 20 minutos una persona muere o queda mutilada por la explosión de estos artefactos.En la sesión inaugural, 20 supervivientes a la explosión de las minas desde la Segunda Guerra Mundial subieron al estrado de las Naciones Unidas, casi todo ellos con el caminar típico de aquellos que usan una pierna artificial, mientras otros no se podían sumar a los aplausos de la sala porque no tenían brazos.Todos contaron como un día pisaron una mina y su vida nunca volvió a ser igual, mientras algunos, los más ancianos, no pudieron evitar estallar en lágrimas al recordar hechos acaecidos hace 50 años.La petición común de estas víctimas fue que los estados y la sociedad hagan todos los esfuerzos para "que nuestros hijos no tengan miedo a caminar".Asimismo, demandaron a los reunidos que "redoblen su acción" en favor de las víctimas, para que puedan reintegrarse social y económicamente.Entre los asistentes a la apertura destacaron la princesa Astrid de Bélgica, el presidente de la Confederación Helvética, Adolf Ogi, el ministro de Asuntos Exteriores mozambiqueño, Leonardo Simao, y el cantante británico Paul McCartney.Ogi dijo en su alocución de bienvenida que el problema de las minas es responsabilidad de todos y que si en este último año se han dado pasos "en el buen camino" para acabar con su existencia "aún queda mucho por hacer".Desde la entrada en vigor del Tratado de Ottawa, la situación mejoró en algunos aspectos: el comercio casi se paralizó, el número de países productores bajó de 54 a 16 y más de 22 millones de minas almacenadas fueron destruidas.Sin embargo, durante el año pasado las minas fueron empleadas en 20 conflictos en el mundo por 11 gobiernos y 30 grupos guerrilleros.El presidente suizo dijo que los países que aún no han firmado el Tratado de Ottawa "se equivocan" y pidió que su ratificación sea universal.El Tratado de Ottawa, en vigor desde marzo de 1999, cuenta con 138 Estados signatarios y 110 ratificaciones, pero en esa lista faltan países como Rusia, China, Estados Unidos, la India, Pakistán o Egipto, los principales productores.La princesa Astrid de Bélgica destacó que el Tratado de Ottawa es "la piedra angular" de la prohibición de las minas, lo que hace "sólo diez años parecía un sueño imposible", y pidió un esfuerzo a los reunidos para seguir avanzando.Los más de 500 delegados presentes en Ginebra deberán durante esta semana reforzar la ayuda a las víctimas, ahondar en los programas de destrucción de los arsenales y en las labores de limpieza sobre el terreno.Los lugares donde el año pasado se emplearon con más intensidad estos artefactos fueron Kosovo, Chechenia y Angola, y en total hay 88 países donde representan un peligro diario para los civiles.La paradoja es que en la mayor parte de los países afectados ya no hay guerra pero las minas dejadas atrás por los combatientes siguen mutilando a personas debido a lo difícil y costoso de su retirada.En este sentido se expresó McCartney, quien pidió un mayor esfuerzo y compromiso para limpiar los terrenos minados para que la gente que vive en países en paz no tenga la amenaza de sufrir los daños de una guerra ya acabada.




