La angiogénesis contra el cáncer recibe un nuevo impulso
La prometedora técnica de la angiogénesis contra el cáncer recibió un nuevo impulso con el descubrimiento de los genes implicados en la formación de los vasos sanguíneos que alimentan a los tumores.
WASHINGTON.---La prometedora técnica de la angiogénesis contra el cáncer recibió un nuevo impulso con el descubrimiento de los genes implicados en la formación de los vasos sanguíneos que alimentan a los tumores.Un grupo de investigadores de la Universidad Johns Hopkins y del Instituto Médico Howard Hugues ha descubierto que hay 79 genes implicados en la formación de los capilares que sirven de alimento a un tumor, diez veces más que en cualquiera de los vasos sanguíneos.Este descubrimiento no permite aún el establecimiento de nuevas terapias, pero abre la puerta a un nuevo conocimiento sobre cómo se desarrollan los tumores y, por tanto, a un futuro tratamiento.La investigación, cuyos resultados se reflejan en el próximo número de la prestigiosa revista Science, es el último avance en la técnica conocida como angiogénesis, que estudia el crecimiento de los tumores en función de los vasos sanguíneos que los alimentan.La técnica, impulsada hace dos años por el doctor Judah Folkman, del Hospital Infantil de Boston, es muy prometedora y plantea la posibilidad de "estrangular" los tumores cortando los vasos sanguíneos que los alimentan."Teóricamente -opina Brad Croix, que ha dirigido el estudio actual- sí podemos cortar el suministro sanguíneo a los tumores, actuando sobre las células que forman los capilares sanguíneos, podríamos detener el avance del tumor".De hecho, Folkman causó una verdadera convulsión en el mundo científico cuando anunció que, en pruebas realizadas con ratones, dos fármacos que había diseñado, el endostatin y el angiostatin, eran capaces de acabar con los tumores al anular sus sistemas de alimentación.Aunque ambos fármacos se están perfeccionando para ser utilizados en seres humanos, la eficacia observada en ratones no necesariamente permite esperar que se obtendrán en aquellos los mismos resultados.Para continuar mejorando la técnica, los científicos de la Universidad Johns Hopkins y del Instituto Howard Hugues han rastreado la naturaleza genética de los vasos sanguíneos que transportan la sangre hasta lo tumores.Han descubierto que hay al menos 46 genes implicados en la formación del endotelio -la capa interior- de los vasos tumorales y otros 33 que también intervienen a un nivel menor.Esta es la primer evidencia que se obtiene acerca de las diferencias que tienen los tejidos conductores en un tumor y en un organismo sano.Los científicos creen que las células del endotelio de las conducciones hacia un tumor, aunque no sean malignas en sí mismas, crean un entorno que permite a las células del tumor su desarrollo.Por ello, consideran a las células de los conductos tumorales como un objetivo de investigación en sí mismas, pero aún habrá que averiguar cuáles de los 79 genes identificados son decisivos para la formación del tumor.Las investigaciones se han efectuado a partir de tumores de colon, de los que aislaron las células del endotelio que forman las paredes de los vasos sanguíneos.Para analizar su composición genética utilizaron una nueva técnica denominada SAGE (por sus siglas en inglés, Análisis en Serie de la Expresión Genética) con la que estudiaron cerca de 200.000 fragmentos de material genético procedente de esas células."Este estudio contiene una gran riqueza de datos, pero antes de que sean útiles para los pacientes, debemos profundizar para encontrar el mejor diagnóstico y objetivos terapéuticos, y eso puede tomar años de investigación adicional", declaró Kenneth Kinzler, profesor de Oncología.Los científicos han elegido los tumores de colon por su alta incidencia y gran resistencia al tratamiento, pero creen que, en lo que respecta al uso de vasos sanguíneos, su comportamiento puede ser similar al de otros tumores comunes.Bert Volgenstein, otro de los investigadores, ha expresado su sorpresa por el alto número de genes que, según se ha descubierto, están implicados en la formación de vasos sanguíneos en los tumores.El crecimiento de un tumor, y por tanto el avance del cáncer, depende en buena medida de la creación de una extensa red de alimentación.Las investigaciones sobre este campo, que algún día podrían permitir el bloqueo de los canales que nutren al tumor, se han convertido es una de las líneas mas prometedoras de la investigación contra el cáncer.




