El turismo medico a la carta hace furor entre rusos acomodados
El turismo médico a la carta dirigido a ciudadanos rusos acomodados se ha convertido en uno más de los atractivos suizos, país donde igual pueden esquiar en los Alpes que operarse de una cadera.
Berna, 13 ago (EFE).- El turismo médico a la carta dirigido a ciudadanos rusos acomodados se ha convertido en uno más de los atractivos suizos, país donde igual pueden esquiar en los Alpes que operarse de una cadera.Diversas sociedades helvéticas se han especializado en vacaciones médicas en las que los clientes son tratados en las exclusivas clínicas privadas de la república alpina.Los nuevos ricos rusos se ven atraídos por la buena reputación de la asistencia médica suiza, frente a la escasa calidad de los cuidados en su país de origen.Una de las sociedades especializadas en este tipo de vacaciones es Swiss Medical Partners (Medip), creada en 1997, que ofrece a sus clientes rusos desde simples chequeos generales hasta servicios dentales, operaciones de corazón, cirugías estéticas o partos.Una vez contratados sus servicios, Medip no sólo se ocupa de concertar las citas médicas, sino de todos los detalles para conseguir unas agradables vacaciones: desde la obtención del visado, hasta las reservas de hotel, alquileres de coches, excursiones o un servicio de canguros para los más pequeños.Cada año entre 60 y 80 pacientes pagan a tocateja decenas e incluso miles de francos suizos para disfrutar de este tipo de vacaciones.Medip exige el pago por adelantado de sus servicios, más una reserva del 10 por ciento del total, según la directora de esta sociedad, Diana Weber.La medicina privada suiza es cualquier cosa menos barata, y así, ponerse una prótesis de cadera cuesta unos 25.000 dólares, incluida la estancia de unos quince días en el hospital.Un parto cuesta más de 11.000 dólares y si el viaje a Suiza está programado para someterse a una liposucción hay que contar con un presupuesto de entre 1.000 y 12.500 dólares.En todos los casos, las prestaciones de Medip se elevan al quince por ciento de la factura final.Esta empresa se da a conocer a los potenciales pacientes en dos ferias anuales rusas, una dedicada al turismo y otra a la medicina, así como con anuncios en televisión y revistas especializadas.La sociedad cuenta con una red de 38 colaboradores, seis de ellos clínicas privadas del cantón de Zúrich (noreste), y según Weber, el mercado nacional "es demasiado pequeño para estos establecimientos, que se ven a obligados a buscar nuevos clientes en el extranjero".Además hay otros mayoristas de viajes que sólo ofrecen a sus potenciales turistas revisiones, pequeñas curas o liftings, pero no se ocupan de los casos más graves.Las clínicas privadas también buscan sus propios clientes, como el hospital privado Montchoisi de Lausana (suroeste), que ha editado un catálogo con sus servicios en ruso y desde hace años atiende a una clientela restringida, no más de dos pacientes rusos al mes.Sin embargo, Suiza no es el único país europeo que ofrece este tipo de turismo médico en Rusia, pues servicios similares pueden encontrarse en Alemania, Francia y Austria.Suiza se está convirtiendo cada vez más en un destino de vacaciones deseado por los rusos acomodados, que se ven atraídos por sus montañas y las estaciones de esquí, por lo que la mayor parte llegan al país en invierno.En lo que va de año, casi 27.000 turistas rusos han visitado la Confederación Helvética, lo que representa un aumento del 40 por ciento en relación con el mismo periodo del año anterior, según datos de la Oficina Federal de Estadística.Los destinos favoritos de estos clientes son las estaciones de esquí más exclusivas del país, como Crans-Montana, Zermatt, Verbier y St-Moritz.




