Gran expectativa por partido de mañana entre el salvador-honduras
La sociedad salvadoreña mantiene una gran expectativa ante el partido de ida que la selección nacional jugará mañana, domingo, en el estadio Cuscatlán, de San Salvador, con la de Honduras dentro de la eliminatoria regional para el Mundial 2002.
SAN SALVADOR .--- La sociedad salvadoreña mantiene una gran expectativa ante el partido de ida que la selección nacional jugará mañana, domingo, en el estadio Cuscatlán, de San Salvador, con la de Honduras dentro de la eliminatoria regional para el Mundial 2002.Con los recuerdos hechos por la prensa, sobre todo hondureña, sobre un partido que se disputó hace 31 años en San Salvador en medio de una agria disputa limítrofe entre los dos países, que desembocó en un enfrentamiento armado, el juego de mañana será estrictamente vigilado por mil policías.El Salvador y Honduras mantienen en la actualidad una controversia sobre la posesión de la pequeña Isla Conejo, situada en el Golfo de Fonseca.Los subcomisionados de la Policía Nacional Civil (PNC), Wilfredo Avelencia y Pedro González, responsables de la seguridad en el estadio y alrededores, aseguraron que no se permitirá el ingreso de personas con armas, objetos contundentes y bebidas alcohólicas y que se dará fiel cumplimiento a las reglas establecidas por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).Las 36.000 entradas que se pusieron a la venta para asistir al partido, que se realizará a las 15:00 hora local (21:00 GMT) fueron vendidas casi en su totalidad en menos de 24 horas entre el jueves y viernes pasados.Los jugadores hondureños llegaron ayer al país y declinaron dar declaraciones a la prensa, pero el técnico Ramón Enrique Maradiaga comentó que será un partido difícil y respetamos al rival", pero "queremos ganar, hay confianza en el trabajo y lo vamos a demostrar en la cancha".Por su parte, varios jugadores salvadoreños coincidieron, en declaraciones a EFE, que enfrentarán a Honduras "con cautela" y que aunque el partido se presenta difícil "no es imposible ganarlo".La selección salvadoreña contará con Mauricio Cienfuegos y Raúl Díaz Arce, quienes juegan con los equipos Galaxy de Los Angeles y D.C. United, de Estados Unidos, respectivamente.Cienfuegos declaró que "se trata nada más de un juego, eso es lo bueno del fútbol, que una vez que concluye el partido es punto y aparte", en alusión a la relación política que se ha tratado de hacer con el mismo."Vamos a luchar, pero jugando, es lo único que puede pasar y como salvadoreños lógicamente esperamos que al final salgamos satisfechos", expresó Cienfuegos.El presidente salvadoreño, Francisco Flores, que no asistirá al estadio por motivos de salud, manifestó ayer su esperanza por un "resultado positivo" para la selección nacional y pidió a los aficionados que disfruten el partido "con tranquilidad, moderación y respeto a los hermanos de Honduras".Por su parte, el embajador de Honduras en El Salvador, Roberto Arita Quiñónez, declaró a un diario local que espera que el partido sea "una verdadera fiesta deportiva que una a los dos pueblos centroamericanos".El comisario enviado por la FIFA para el partido es Osman Downer, quien supervisa que todas las reglas sean cumplidas en forma estricta, según dijo hoy una fuente de la Federación Salvadoreña de Fútbol.




