Chile inmerso en la Internet para evitar rezago
"O somos protagonistas o somos observadores".
SANTIAGO - "O somos protagonistas o somos observadores".Así resume el subsecretario de Educación, José Weinstein, el reto que significa para el gobierno del presidente Ricardo Lagos la inserción de Chile en la sociedad del conocimiento digital ante el temor de quedar rezagado.Y es que, según expertos, el auge de Internet en América Latina podría acentuar las brechas de la pobreza, si los países no extienden a toda su población los beneficios de la era digital."La fractura digital que amenaza con dividir a los países no puede reproducirse dentro de nuestras fronteras", dijo Weinstein a Reuters. "La educación es clave para reducir la pobreza y el gobierno quiere masificar el uso de Internet"."Lo que parecía un juego se transformó en uno de los pilares", agregó el subsecretario al explicar cómo la Internet se ha transformado hoy en una arma educativa a la que América Latina podría apelar para salir del crónico subdesarrollo.Un reciente estudio de la Sociedad de Fomento Fabril, el gremio que agrupa a los industriales, reveló que Chile ocupa uno de los últimos lugares en el ránking internacional de educación, pese a gastar unos 2.700 millones de dólares anuales en ese rubro.En Chile, según informes internacionales, la pobreza ronda el 20 por ciento de la población, que suma 15 millones de habitantes.El desempleo, de acuerdo al último registro oficial, anda por el 8,9 por ciento.Es por ese temor a quedar marginado que las autoridades chilenas tienen las cosas claras e incluso con metas definidas.El 2005, según el gobierno, es un año clave para la masificación del Internet.Weinstein dijo que el gobierno prevé que hacia esa fecha unas 4.000 escuelas que actualmente no tienen Internet estén conectadas a la red, sumándose a las más de 5.000 que ya gozan de sus beneficios."Hoy tenemos una computadora por cada 70 alumnos, debemos mejorar esa tasa. Necesitamos triplicar tiempo y esfuerzo", expresó.Weinstein dijo que si bien el reto es alto, el gobierno está empeñado en hacer entender que invertir en educación no es tirar la plata a la basura, y que a la larga el rédito será tener menos pobreza."Invertir en educación puede parecer poco importante en la ceguera de lo inmediato, pero hay que invertir", aclaró. "Si no nos arriesgamos no vamos a tener la Internet en todas partes".Chile está, según estudios privados, detrás de Argentina, Brasil y México en los índices de uso, acceso y comercio en la web en América Latina.Cálculos de gremios empresariales estiman que Chile, con un ingreso per cápita anual de 5.000 dólares, tiene hoy más de un millón de usuarios de Internet, que aumentarían a 1,5 millones a fines del 2000.Considerado como el modelo económico de la región hace dos décadas, Chile espera crecer 5,9 por ciento este año, después de la amarga recesión que contrajo el producto en 1,1 por ciento en 1999.Pero aunque todo luce desafiante, Weinstein no pierde las esperanzas."Internet trae una promesa de equidad. Y la educación es clave para reducir la pobreza", concluyó.




