Pobreza y desigualdad de ingresos causan deterioro ambiental
La pobreza y la desigualdad de ingresos son las principales causas del deterioro ambiental en América Latina y el Caribe, según un informe sobre perspectivas del medio ambiente en el 2000 que se presentó hoy en más de quince países.
Buenos Aires, 2 jun (EFE).- La pobreza y la desigualdad de ingresos son las principales causas del deterioro ambiental en América Latina y el Caribe, según un informe sobre perspectivas del medio ambiente en el 2000 que se presentó hoy en más de quince países."La primera prioridad en América Latina y el Caribe es el alto nivel de pobreza y las diferencias extremas. Quienes tienen más, ganan más y pasa lo contrario con quienes menos reciben. Esto es incompatible con el desarrollo sostenible", afirma en el documento Ricardo Sánchez, director regional del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).EL PNUMA considera que la pobreza es a la vez causa y efecto del deterioro ambiental, dentro de un círculo vicioso: "a mayor pobreza, mayor deterioro ambiental y a mayor deterioro ambiental, menor posibilidades de generar medios de vida"."GEO América Latina y el Caribe: perspectivas del medio ambiente 2000", realizado por la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del PNUMA, consiste en una evaluación sobre la crisis ambiental de la región y contiene una reseña de los avances hechos y recomendaciones viables y factibles en el plano de la política.Al acto de presentación en Buenos Aires asistieron el asesor del Ministerio de Desarrollo Social y Medio Ambiente, Jorge Daneri, la directora de información de Naciones Unidas para Argentina y Uruguay, Angélica Hunt, y Eduardo Rodríguez Vergez, en representación del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).América Latina y el Caribe cuentan con el 40 por ciento de las especies vegetales y animales del mundo, el 47 por ciento de su territorio está cubierto por bosques y contienen el 27 por ciento de la escorrentía del planeta.A pesar de esto la región se ve amenazada por tres factores fundamentales: el descenso de los recursos forestales (sólo en la Amazonía brasileña se han talado 15 millones de hectáreas entre 1988 y 1997), un crecimiento urbano insostenible (cerca del 75 por ciento de la población vive en zonas urbanas) y el impacto del proceso global de cambio climático (incendios forestales, huracanes, inundaciones, y aumento en el nivel del mar).En este primer documento se afirma que "es urgente incorporar la dimensión ambiental en el diseño de las políticas sociales" y que "no debe ser un tema secundario en agendas de economía y desarrollo."El PNUMA, que inició en 1995 el proyecto GEO, en español Perspectivas del Medio Ambiente Mundial, tiene como objetivo crear a través de este tipo de informes un proceso de evaluación del medio ambiente con participación de quienes se encargan de implementar políticas ambientales, la sociedad civil y científicos que trabajan en el tema.




