Mónica Seles favorita en final del abierto de Roma.
La estadounidense Monica Seles y la francesa Amelie Mauresmo disputarán mañana la final del Abierto de tenis femenino de Italia, torneo que sufrió algunas bajas importantes y varios resultados sorpresivos.
ROMA,- La estadounidense Monica Seles y la francesa Amelie Mauresmo disputarán mañana la final del Abierto de tenis femenino de Italia, torneo que sufrió algunas bajas importantes y varios resultados sorpresivos.Seles, preclasificada número cinco, avanzó a la máxima instancia del torneo tras eliminar a la sorprendente Corina Morariu, que mostró poca resistencia ante el juego agresivo de su compatriota y sucumbió por 6-3 y 6-1 en apenas 54 minutos de juego.La otra sorpresa del torneo, la colombiana Fabiola Zuluaga, que había llegado a semifinales después de obtener una plaza en la clasificación y vencer a la segunda preclasificada (la francesa Nathalie Tauziat), también dio muestras de cansancio y cayó ante Mauresmo por 6-1 y 6-2 en 63 minutos.Seles y Mauresmo chocarán entre sí por primera vez y ambas tienen buenas razones para querer ganar: la estadounidense para festejar en este torneo después de diez años (cuando venció 6-1 y 6-1 a Martina Navratilova) y la francesa para demostrar que su crecimiento en el circuito tiene sustento.Una victoria en el Abierto de Italia, además, representaría para ambas una inyección anímica de cara al título de Roland Garros.En cuartos de final Seles había eliminado el viernes a la australiana Jelena Dokic (sombra negra de las grandes tenistas) 6-1, 3-6 y 6-3, mientras que Mauresmo se impuso ante la batalladora española Arantxa Sánchez 6-1, 5-7 y 6-4.Seles mostró sobre el polvo de ladrillo del Foro Itálico haber recuperado gran parte del nivel que tenía hasta aquel fatídico 30 de abril de 1993 en Hamburgo, cuando recibió una puñalada en la espalda por parte de un fanático de Steffi Graf mientras jugaba ante Magdalena Maleeva, hecho que la alejó de las canchas por 27 meses."Todavía me divierto jugando. Los últimos diez años fueron muy importantes en mi vida, repletos de altibajos, pero no lo suficiente como para que perdiera el amor por el tenis", afirmó Seles."Es fantástico volver a estar en una final de Roma diez años después. Conservo buenos recuerdos, incluso, de aquellas que perdí ante (la argentina) Gabriela Sabatini en los dos años siguientes", agregó Seles, quien hoy recibió la casaca de Lazio de manos de un simpatizante, al final del partido.Respecto de su adversaria , la estadounidense afirmó que no le teme. "La vi jugar en Australia y tiene un juego interesante. Estoy ansiosa por medirme con ella", afirmó Seles, que esta temporada ganó en Oklahoma City, Amelia Island y llegó a semifinales de Hilton Head y Miami, con 21 victorias y cuatro derrotas.Mauresmo, que ganó este año en Sydney y llegó a las semifinales de Hannover y Bol (con 12 victorias y seis derrotas) se mostró parca en sus declaraciones a la prensa, tal vez molesta con un artículo que apareció el viernes y que hacía mención a su "masculinidad".La francesa, que desde el Abierto de Australia no tiene dificultades en declarar su homosexualidad e identificar a su pareja, se quejó esta vez ante el director del torneo, Sergio Palmieri.Sin embargo, aceptó las disculpas del caso y aseguró que jamás pensó en abandonar el torneo -como llegó a decirse-. "No presto atención a las estupideces y prefiero pensar en la final de mañana", afirmó.




