Robinson llegó a Moscú para serias conversaciones sobre Chechenia
La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos Mary Robinson, que no fue autorizada a visitar varias prisiones de Grozny, anunció este lunes que esperaba mantener "serias conversaciones" con el presidente ruso Vladimir Putin sobre las exacciones perpetradas en la república independentista.
MOSCU, Abr 3 (AFP) --- La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos Mary Robinson, que no fue autorizada a visitar varias prisiones de Grozny, anunció este lunes que esperaba mantener "serias conversaciones" con el presidente ruso Vladimir Putin sobre las exacciones perpetradas en la república independentista."Espero mantener una conversación con el presidente Putin", declaró Robinson a su llegada a Moscú. "La reponsabilidad primera incumbe a las autoridades rusas, y apoyaré cualquier acción" que Moscú tome para investigar las violaciones de los Derechos Humanos.Sin embargo, poco después el portavoz del Kremlin para Chechenia, Serguei Iastrjembski indicó que el presidente Putin no prevé entrevistarse con Mary Robinson."Una entrevista (con Robinson) no está ni estaba en la agenda de Vladimir Putin", declaró Iastrjembski en conferencia de prensa.Robinson, que había llegado a la capital rusa procedente de Chechenia, se declaró "preocupada" por la situación en la república independentista y pretendía entrevistarse con Putin para comunicarle "directamente" sus observaciones."Estoy muy preocupada por los relatos que escuché de testigos directos", dijo Robinson al día siguiente de su encuentro con los refugiados chechenos en los campos.Tras señalar que estaba al corriente de las violaciones cometidas también por los chechenos, Robinson añadió: "soy consciente de la necesidad de tener en cuenta todas las violaciones de los Derechos Humanos y de hacer un trabajo equilibrado, pero después de lo que he visto, será necesario mantener conversaciones muy serias con las autoridades rusas".El lunes, la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa en Estrasburgo (Francia) debía reunirse para decidir si se sanciona o no a Rusia.Al mismo tiempo que Robinson expresaba su descontento por no habérsele permitido visitar las prisiones de Grozny, los dirigentes rusos no parecían inquietarse por la severidad de Occidente.Una semana después de la elección del presidente Putin, la cuestión chechena representa cada vez más una carga para los dirigentes rusos, mientras que los militares admiten temer la llegada del buen tiempo, cosa que favorecería a los combatientes chechenos.El descubrimiento, durante el pasado fin de semana, de los cuerpos de 43 soldados abatidos en una emboscada el pasado 28 de marzo al sur de la república independentista acaparó la atención de todos los informativos de televisión.El ministro del Interior Vladimir Ruchailo rechazó el lunes, sin embargo, la idea de que el ejército ruso se esté enfrentando a una guerrilla."No se trata de una guerrilla, sino de actos terroristas" , afirmó Ruchailo, quien debía reunirse en la tarde con Robinson.En el terreno, el estado mayor ruso en Chechenia temía estos ataques, especialmente en varias localidades del sur de Chechenia.Los soldados rusos prosiguen el reconocimiento de la zona para encontrar a sus compañeros todavía desaparecidos tras la emboscada.




